La cantidad de combustible que recibirán los EE.UU. no alcanza ni para cubrir el 12% del consumo mensual de gasóleo en los EE.UU., pero al inquilino de la Casa Blanca quizá le sirva para tratar de asustar los malos presagios que le esperan de cara a las elecciones legislativas del tres de noviembre.
El Banco de España ha elevado su previsión de crecimiento del PIB para este año al 2,6% -tres décimas sobre su proyección de junio- pero con más inflación, que cerrará el año en el 3,9%, tres décimas más que su previsión de junio, y con más déficit, que subirá dos décimas sobre el cierre de 2025, hasta el 2,6%.
Pese a estar intentando utilizar la Vivienda como fórmula mágica para resucitar ante de la convocatoria electoral, a los de Sánchez no les ha funcionado el truco en su propio CIS. En la última encuesta de Tezanos los españoles han retratado al Gobierno: un 54,3% rechaza la expropiación de viviendas vacías, una de las polémicas medidas que el PSOE utilizó para convencer a Junts y PNV de apoyar su decreto Maricarmen.
La compañía de defensa vasca Sapa Placencia, de la familia Aperribay, ha ampliado a algo más de 251 millones de euros el agujero por los contratos de derivados para cubrir la compra del 7,9% que posee en Indra, donde ejerció un papel importante para echar de la presidencia a los hermanos Escribano aliándose con el Gobierno y la SEPI, máximos accionistas de la primera empresa de defensa del país.
Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, está dando todos los pasos para aprobar antes de las elecciones del 29 de noviembre una nueva subida del salario mínimo. Las prisas por aprobar esta medida antes de su posible salida del Gobierno —las encuestas dan la victoria clara al bloque PP y Vox— la van a forzar a subir el salario mínimo sin conocer el dato exacto de la inflación media del año, utilizada normalmente para determinar los incrementos del salario mínimo, pensiones, sueldos públicos y prestaciones.