"Yo aprobé con nota las oposiciones a redactor pero no tenía plaza en Madrid. Me ofrecieron un puesto en otra ciudad, al que renuncié porque tenía mi vida hecha en Madrid. Ahora me entero que gente que tuvo peor nota que yo, la han llamado para cubrir plazas vacantes nuevas y están trabajando en Madrid", se queja un opositor. "Estudié todo el año, aprobé con nota, no había plaza en Madrid y me enviaron a Melilla. Y resulta que han llamado a otros que no estudiaron y sacaron peor nota que yo para cubrir plazas en Madrid. Y yo en Melilla", critica una opositora que aceptó el puesto y trabaja en RTVE.
A raíz de la reforma laboral se prohibió el contrato por obra y servicio, mientras que el contrato que ha servido para sustituir a esos trabajadores ha sido el fijo discontinuo. En concreto, el contrato fijo discontinuo antes de la reforma laboral en 2022 era algo marginal y ahora la bola se va haciendo cada vez más grande, porque actualmente en torno a 865.000 personas tienen contratos de este tipo, según Randstad Research.
¿España está atravesando una nueva burbuja inmobiliaria? ¿Cuándo va a explotar? ¿Pasará como en la crisis de 2008 y se desplomarán los precios? Estas preguntas que copan muchas de las conversaciones habituales tienen respuesta: lo cierto es que, actualmente, no hay burbuja que explotar.
Estados Unidos fue el primer proveedor de gas de España en marzo, primer mes de la guerra de Irán, pese a los ataques de Pedro Sánchez a Donald Trump, presidente norteamericano. España compró a Estados Unidos el 31,7% del total de gas consumido, según los datos que acaba de publicar Enagás, lo que le sitúa por delante de Argelia, con un 30,2%, y de Rusia, que fue el tercer suministrador de gas del país en marzo con el 26,1% del total.