La Vuelta recupera el prestigio después del boicot propalestino del 2025
La Vuelta recupera la buena imagen del pasado en esta edición, gracias a la presencia de Pogacar, a la victoria de Mas y a una organización impecable
Tras los incidentes propalestinos del pasado año, la ronda española vuelve a sobresalir e incrementa todos los datos de audiencia posibles respecto a 2025
El salto definitivo de Enric Mas cuando nadie lo esperaba: «Esta Vuelta lo es todo»

La Vuelta a España ha recuperado la buena imagen de la que ha gozado históricamente. Esa que nunca debieron empañar. Con la finalización de la carrera en Granada, la tercera grande del calendario ciclista internacional confirmaba que los disturbios generados por las protestas propalestinas que marcaron profundamente la edición del 2025 han quedado ya atrás. Pero no sólo eso. La edición sufrió un duro revés tras el adiós de Tadej Pogacar del que se recuperó sin problemas gracias al liderato de Enric Mas. Tener a un español al frente de la general ha movilizado al aficionado de nuevo, lo que ha llevado a la carrera a mejorar los datos de audiencia respecto al año pasado.
El 2025 dejaba tocada a una Vuelta que, de cara a la presente edición, evitaba casi todos los puntos en los que se dio algún conflicto el pasado año. Sólo Cataluña repetía en una carrera que terminaría en Granada y no en Madrid. Cierto es que parte de la culpa residía en que estaba previsto su final en Canarias y que no pasara por la capital al coincidir con el GP de España de Fórmula 1, pero los incidentes que permitieron no terminar la última etapa fueron el golpe definitivo a su adiós de cara a 2026.
Porque Jonas Vingegaard no pudo ni subirse al podio. Tuvo que improvisarlo en el parking de un hotel. La etapa fue suspendida después de que se agrediera a ciclistas a su paso por la Glorieta de San Vicente, en la capital, y después de que radicales propalestinos destrozasen parte del circuito final lanzando las vallas, instigados por el propio Pedro Sánchez, que horas antes legitimaba el boicot, y también por Irene Montero e Ione Belarra, presentes en ese tramo del recorrido.
Las imágenes daban la vuelta al mundo y dañaban la reputación de una carrera que contaba con un relumbre histórico, siendo una de las competiciones más antiguas y populares de nuestro país. «Vamos a seguir trabajando para sacar la Vuelta adelante», afirmaba entonces Javier Guillén, director de la carrera. Dicho y hecho, puesto que lo sucedido en aquella edición quedaba en un hecho puntual. Tras la edición de 2026, nadie se acuerda ya de lo sucedido entonces.
La Vuelta vuelve a lucir
De hecho, esta edición ha sido impecable. En un deporte en el que el contacto con el público es inevitable, los incidentes han sido nulos. No ha habido ninguno, como sucedía hasta 2025. Además, la carrera puede presumir de haber vivido una de sus mejores ediciones de la historia. El único pero, algo que se escapa a su control: el calor. Las altas temperaturas han marcado la carrera, llegándose incluso a acortar una de ellas.
Existía el mejor aliciente para seguir las tres semanas de competición. Tadej Pogacar volvía a la Vuelta, tras su única participación en 2019, con el objetivo de completar la triple corona, puesto que, tras Giro y Tour, la ronda española era la única de las grandes que le faltaba. Reventó la carrera en cuatro etapas, pero se cayó y tuvo que retirarse. Pese al drama inicial, el relevo tomado por Enric Mas al frente de la general no hizo otra cosa que incrementar el interés por las dos semanas que faltaban.
Mas engancha a la afición
El aficionado español ha vuelto a despertar y prueba de ello es el incremento en las audiencias respecto a la pasada edición, en la que Vingegaard y Almeida mantuvieron la pelea por el maillot rojo hasta la última etapa. La presencia del español en la cima de la general y lo abierta que quedaba la lucha por ella, con Roglic y Gall, permitió superar los números del pasado año.
La Vuelta 2026 ha mejorado a su predecesora en share, audiencia media y minuto de oro. Mientras que el pasado año se registraron 1,05 millones de espectadores de media, en este la cifra se ha incrementado en 100.000 espectadores. Con el dato de share, en 2025 registró un 12,4% en abierto, que ha subido al 14,5% en 2026, llegando a dispararse al 17,2% en la última etapa de montaña, donde se confirmó el triunfo de Mas. Por último, el minuto de oro ha registrado casi 300.000 espectadores más, pasando de 1,58 millones a 1,85 en este 2026.
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