Champions League: Ajax - Real Madrid

El Madrid es inmortal en la Champions

Victoria inmerecida de un Real Madrid ramplón en el Amsterdam Arena. Impecable Ajax, que superó a los de Solari en todo, pero en la Champions el Real Madrid es inmortal. Nueva genialidad de Vinicius y goles de Benzema y Asensio. El VAR anuló un gol al Ajax

Ajax Real Madrid Champions
Vinicius y Benzema celebran el 0-1 en el Ajax-Real Madrid.

Un Real Madrid timorato y ramplón rozó el desastre en el Amsterdam Arena ante un estupendo Ajax. Pero el Real Madrid, por mal que juegue, es inmortal en la Champions. Una genialidad de Vinicius culminada por Benzema y un gol postrero de Asensio en una contra de Carvajal dieron a los de Solari una victoria inmerecida ante el equipo holandés. Los blancos, con sus costuras que son muchas, tienen un pie en los cuartos de la Champions. Ojito.

Volvía la Champions. Y volvía el Real Madrid, que es casi como decir lo mismo. Lo que el fútbol ha unido que no lo separe un año "de transición", eufemismo para decir un año para pegársela. Ya me disculparán que divague más que un jubilado en el médico. Digo (o al menos lo intento) que la Champions es esa vieja novia que se reencuentra cada año con el Real Madrid, que cada año está más guapa y que cada año el encuentro acaba en idilio. No permita el Señor que se me tome la metáfora por la vía machista.

Dicho esto. Solari elegía su once lastrado por la inoportuna gripe de Varane en el sitio donde, igual que le ocurre al PSOE con el talento, el Real Madrid va más corto: en el centro de la defensa. Entraba Nacho, del que dice la leyenda que siempre cumple aun cuando no siempre sea verdad. Jugaba en defensa también Reguilón, que se ha ganado el puesto tanto por lo que suma como por lo que está restando Marcelo. Menos en la báscula, claro.

Y había otra noticia en el Real Madrid. Jugaba Bale. Manda huevos –lo dijo Trillo, no yo– que sea noticia la titularidad de Bale, pero cuando uno es suplente habitual sorprende que su técnico le llame a una gran cita. Pero no nos engañemos, casi todos ustedes (y también yo) habríamos elegido al galés para un escenario como el Amsterdam Arena en la ida de los octavos de la Champions.

Arrancó el partido con un detalle táctico no por esperado menos reseñable: Bale en la derecha y Vinicius en la izquierda. Y con una presión altísima del Ajax, casi suicida, que impedía al Real Madrid salir de su campo propio. A los de Solari les tocaba sufrir más que a un independentista en Casa Pepe. Ramos achicaba agua como podía mientras los centrocampistas blancos eran incapaces de entrar en contacto con la pelota siquiera.

El Ajax arrasa de salida

Era un asedio territorial el del Ajax, pero el Real Madrid se guardaba la bala de Vinicius para las contras. La primera la remató mal Bale a los seis minutos. Los holandeses apretaban sobre todo por la banda de un Carvajal despistado y con pocas ayudas de Bale. En la siniestra resistía Reguilón al que sí echaba una mano Vinicius. Eran momentos difíciles para los de Solari, que no hacían más que recibir golpes (aunque sin ocasiones claras) en los primeros diez minutos.

El sufrimiento lo mitigó Vinicius al filo del cuarto de hora con una acción individual que (¡aleluya!) concluyó con un tiro a puerta. Lo despejó adornándose más que una modelo desfilando el meta Onana. Superado el minuto 15 el Real Madrid tomó el pulso al partido, el Ajax aflojó en su presión y los blancos (negros en Ámsterdam) activaron el modo Champions.

Respondió el Ajax favorecido por un mal despeje de Reguilón en el 25, que convirtió Tadic en una ocasión clarísima al ganar el mano a mano a Ramos. El palo se interpuso entre su buen disparo y el gol. Respiraba Solari y respiraba el Real Madrid. Pero los blancos las pasaban moradas ante los tulipanes. La primera media hora a los puntos había sido del Ajax pero en el fútbol no se gana ni a los puntos ni a los méritos, se gana a los goles. Pero eso ustedes (salvo que usted sea Guardiola) ya lo sabían.

El Madrid no se sostiene

En el 35 apareció Courtois para hacerse gigante en un mano a mano y sacar el 1-0 con un pie salvador. No estuvo tan fino el meta belga cuando, un minuto después, el Ajax sí marcó después de que un cabezazo de Tadic le pillara tapado. Courtois rechazó como pudo entre el brazo y el cuerpo y la pelota le cayó en la cabeza a Tagliafico. Marcó. Pero el VAR, que en la Champions sí es serio, lo anuló. Bueno, no lo anuló el VAR, sino el árbitro de campo después de ver el monitor. Tadic, en posición de fuera de juego, impidió a Courtois su salida natural y, por tanto, gol bien anulado.

La conclusión del Real Madrid, finalizado con vida el primer tiempo, era que el 0-0 del marcador superaba con creces sus méritos hasta el descanso. Media Europa se pasó discutiendo la jugada del gol del Ajax en el descanso y el Real Madrid despertó en el inicio de la segunda mitad con una clara ocasión de Benzema que despejó como pudo. Respondieron los holandeses con un mano a mano del velocísimo Neres, que estrelló su disparo en el cuerpo de Courtois.

Vinicius-Benzema, sociedad ilimitada

Nada, que al Real Madrid le sostenían en el Amsterdam Arena Sergio Ramos y su leyenda europea. Bueno y por un chaval llamado Vinicius que tiene potencia y talento a partes iguales. El brasileño recorrió el campo, esquivó la tarascada de un rival, cosió la pelota a su pie derecho y recorrió el área pensando qué hacer. Encontró cerquita a Benzema, se la dio y Karim, tan tranquilo, la puso en la escuadra sin darse importancia. El Madrid se ponía 0-1 como si tal cosa.

Otra vez Vinicius, el chico de 18 años, había salvado a un Real Madrid al que calificaremos, por ser generoso, de ramplón. No se rindió el Ajax, que siguió percutiendo sobre el área de Courtois mientras el equipo de Solari, ya con Lucas Vázquez y sin Bale sobre el campo, seguían pasando las de Caín. Y tanto fue el cántaro a la fuente del Real Madrid que acabó empatando el Ajax.

Fue una acción precedida de falta de Tagliafico a Lucas Vázquez, pero ya Skomina no iba a anular un segundo gol al equipo local. Montada la contra la culminó de primeras Ziyech. En el pecado del 1-1 llevaba la penitencia el Real Madrid. Que pudo redimir Lucas Vázquez con un disparo que se marchó alto. Después de haber quitado a Benzema por Asensio el tercer cambio de Solari fue Mariano por Vinicius. Al minuto 80 nos habíamos ido ya.

Pero al Real Madrid le faltaba lo mejor. Cuando parecía que los blancos se iban a volver a Madrid con un empate apareció Carvajal para marcarse un carrerón, asistir a Asensio y hacer el 1-2 definitivo. Todo para demostrar que el Real Madrid, al menos en la Champions, es inmortal.

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