«Con el 19, Julián Álvarez», dijo el speaker por megafonía y el Metropolitano respondió. De nuevo pitos y algún que otro insulto camuflado con silbidos. Aunque hubo menos que en anteriores reencuentros. Más liviano que en otras ocasiones. Bien sea por la Champions, competición que deja todo en un segundo plano para el aficionado colchonero, o bien sea porque se acercan posturas.
Sea el motivo que sea, al argentino se le silbó menos, pero sigue recibiendo pitos. El calendario juega de su parte, está siendo amable, pues el Atlético ha llegado a hilvanar cuatro partidos seguidos a domicilio y Julián estuvo lesionado en dos de los cinco encuentros en el Metropolitano. Lo que se ha traducido en solo tres reencuentros entre jugador y afición.
Ante Villarreal, que dejó la imagen del delantero marchándose en solitario por el túnel de vestuarios mientras sus compañeros agradecían el apoyo a la grada, en el pasado derbi y este martes contra el Manchester United. Tercer careo desde que este manifestara, en pleno Mundial, su intención de abandonar el club para cumplir su «sueño». Todavía sigue sin estrenar su contador goleador en lo que va de curso.