Blanca Hervás y el agridulce sabor del Europeo: «Parece que el cuarto no es nadie, a veces se machaca al deportista»
La atleta madrileña charla con OKDIARIO tras sus sensaciones encontradas en el último Europeo de atletismo
Reflexiona sobre la escala de medición del trabajo y su gestión dispar de las carreras
No consiguió lo esperado en individual, pero brilló en lo colectivo con los relevos
«Tengo lío, pero claro que te atiendo», dice Blanca Hervás (Madrid, 2002). Es de agenda apretada y naturaleza afable. Dos constantes invariables. Se incorporó hace dos semanas al programa de becas UCAM-COE de la Universidad Católica San Antonio de Murcia para compaginar sus estudios académicos con su carrera deportiva, por la que apostó este año tras estar a caballo entre entrenamientos y su día laboral en la oficina. A la carrera va y viene y a la carrera se gana la vida.
Sus últimas zancadas las dio en el Europeo de atletismo en Birmingham, el pasado verano. Dejaron sensaciones encontradas. La amargura del individual y el mejor regusto del colectivo. Blanca, que venía en un gran estado de forma, no se clasificó a la final individual, pero rozó la medalla en los relevos. «A veces parece que el cuarto no es nadie y el tercero todo. En ocasiones se machaca al deportista, estamos haciendo marcas que hay que valorar», dice durante su diálogo con OKDIARIO en el que reflexiona sobre la escala de medición y analiza el último Europeo.
Pregunta. Llegaba al Europeo en el mejor momento de su carrera y el resultado no fue el esperado. ¿Lo ha digerido?
Respuesta. Yo también creo que llegaba en un muy buen estado de forma. Hacía apenas dos o tres semanas que acababa de hacer mi mejor marca personal. Llegaba en buen estado, con mucha ilusión, aunque también con alguna molestia que me sacó un poco del objetivo. Soñaba con esa final, pero no se pudo dar. Aun así, no me fui ni triste ni enfadada; no siempre se puede estar en lo más alto. Me fui orgullosa sabiendo que estoy peleando por una final europea. Tengo muchas más oportunidades por delante, así que borrón y cuenta nueva para el año que viene.
P. Sin embargo, en su parcial en el relevo rindió a un nivel altísimo. Mejor que en individual. ¿Por qué?
R. Sí, la forma de correr fue superdistinta. Para empezar, era mi primer Europeo en prueba individual al aire libre. Aunque parezca que tengo mucha experiencia, nunca me había enfrentado individualmente en una pista de este nivel ni en un Mundial ni en un Europeo. En la semifinal individual gestioné muy mal la carrera. Por cómo estaba el viento, tendría que haberlo aprovechado de otra forma, pero intenté hacer mi carrera de siempre. Desaproveché el viento a favor en el primer 200 y cuando quise remontar ya no era el día. Lo hice mal, lo gestioné mal, pero aun así firmé un 51 y pico, lo cual consolida mi nivel. Luego, en el relevo, con las condiciones cambiadas y la ayuda de mis compañeras, pude demostrarme a mí misma el buen estado de forma en el que llegaba.
P. ¿Cree que tras el Mundial de Relevos se le ha exigido demasiado? ¿Llegar a desbordar?
R. A mí no me gusta quejarme de estar en los medios de comunicación, solo siento agradecimiento puro y duro. Que la gente tenga expectativas sobre ti es lo mejor que le puede pasar a un deportista; significa que confían en ti y quieren que lo hagas bien. Obviamente, es un trabajo complejo saber gestionarlo y da rabia no cumplir el objetivo. A veces se machaca al deportista, pero si son dos personas en redes sociales, lo mejor es ignorarlas. Tengo una red de apoyo tan grande que eso es lo verdaderamente importante.
P. Da la sensación de que en España el trabajo no es válido ni reconocido si no se consigue una medalla. ¿Lo siente así?
R. A ver, la gente que entiende de deporte lo valora muchísimo. El cuarto puesto del relevo femenino me dio especial rabia porque el podio estaba muy cerca; sabíamos que el equipo italiano era ganable porque a veces nos han ganado y otras veces nosotros a ellas. Ya hay que ser mala persona para criticar un cuarto puesto del mundo. Más allá de dos personas en redes sociales, no creo que la gente tenga esa maldad. Aun así, estamos haciendo marcas que hay que valorar. Los deportistas somos los primeros interesados en conseguir resultados. Respecto a la prensa, entiendo que la medalla vende porque es el titular que atrapa al espectador medio, pero no creo que la gente de a pie tenga la maldad de pensar que un quinto puesto del mundo es un mal resultado. Yo me siento muy apoyada.
P. Hábleme sobre el Plan Nacional de Relevos. Ha potenciado a los relevistas españoles.
R. Es un apoyo fundamental para juntarnos en concentraciones, practicar las entregas de testigo y convivir entre las chicas y los chicos del equipo mixto. Nos ha ayudado mucho y se ha notado en los resultados. Eso sí, conviene aclarar que cada atleta entrena en su día a día con su entrenador personal. El Plan no nos entrena individualmente, sino que nos permite unir nuestros entrenamientos individuales para luego dar el máximo en la competición.
P. Para concluir, su contenido en redes sociales cada vez tiene más respaldo de marcas y patrocinadores. Ahora el deportistas es cada más creador de contenido.
R. La verdad es que soy un poco desastre con las redes sociales. Estoy recibiendo un apoyo increíble de patrocinadores tras el tirón mediático, algo por lo que estoy infinitamente agradecida. Pero como a veces me despisto y se me olvida publicar mis entrenamientos o aspectos más personales, parece que solo subo publicidad. Aunque todo lo que anuncio son productos que realmente consumo en mi vida diaria, me gustaría empezar a mostrar un contenido más cercano: los entrenamientos, la convivencia en las competiciones y el día a día para que la gente vea cómo es realmente.