El truco definitivo de los expertos en hogar para doblar los calzoncillos y duplicar la capacidad de tu cajón
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El día de la limpieza es, en muchos hogares, un momento de organización y orden. Poner la ropa en la lavadora, añadir detergente y suavizante, dejar que todo se seque al aire… todo eso es casi automático. Pero, ¿qué pasa cuando llega el momento de guardar y doblar los calzoncillos? Ahí es cuando la cosa se complica un poco más.
Es fácil caer en la tentación de hacer una bola y meterla en el cajón, pero eso termina en un caos de prendas arrugadas, mal dobladas, que ocupan más espacio del necesario. Sin embargo, hay una solución muy sencilla que permite que tus calzoncillos se mantengan organizados y, además, duplica la capacidad de tu cajón.
El truco para doblar los calzoncillos en pocos segundos
El método para doblar los calzoncillos de forma compacta y eficiente es de El Mundo de Inma, un canal de YouTube con más de 213.000 suscriptores, que asegura que los resultados son más que buenos.
Paso 1: preparación de la prenda
Comienza con el calzoncillo extendido sobre una superficie plana. Si estás trabajando con un calzoncillo de tipo sling o con un boxer ajustado, asegúrate de colocar la prenda boca abajo. Esto te permitirá doblar la parte de la cintura de una forma más sencilla.
Paso 2: primer pliegue
Dobla un borde pequeño del calzoncillo hacia adentro, lo justo para que se forme una línea recta. Luego, lleva el otro lado de la prenda hacia el centro, logrando que se sobrepongan ambas partes de la tela. Este pliegue inicial es lo que te dará la base compacta.
Paso 3: doblado hacia el centro
Ahora, dobla nuevamente la parte inferior del calzoncillo hacia el centro. Asegúrate de que cada pliegue quede bien alineado. La idea es que la tela no quede doblada de forma irregular. Cuando termines, verás que el calzoncillo toma una forma rectangular.
Paso 4: creación del bolsillo
Una vez que la prenda está doblada, lo siguiente es crear lo que se conoce como el «bolsillo» de la cintura. Para ello, abre ligeramente la parte superior, donde está la goma de la cintura. La abertura creada servirá como espacio para insertar la parte inferior de la prenda.
Mete la tela hacia dentro de ese bolsillo, de manera que el calzoncillo quede perfectamente compacto y sin que se deshaga fácilmente. Este es el truco que mantiene tu ropa interior en su lugar, incluso cuando manipules los calzoncillos.
Paso 5: el ajuste final
Si necesitas que el calzoncillo quede más estrecho, sólo realiza un pliegue adicional en la parte inferior para ajustar su tamaño. Si prefieres un paquetito un poco más ancho, entonces puedes dejar un espacio más amplio entre los pliegues.
Una vez que hayas completado el proceso, tendrás un calzoncillo perfectamente doblado, compacto y sin arrugas. ¿El resultado? Una mejor organización y un cajón mucho más eficiente. Ahora podrás aprovechar al máximo el espacio disponible.
Este truco no sólo sirve para los calzoncillos tipo sling, sino también para los boxers clásicos y ajustados. Sin importar el estilo, la clave está en seguir el mismo proceso: doblar de manera ordenada y aprovechar los pequeños pliegues para crear un paquetito compacto.