Curiosidades

¿Por qué los marineros en un barco siempre dicen «izar» y «arriar» en vez de «subir» y «bajar»?

Barco, navegación, curiosidades
Un barco. Foto: Freepik
  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Si alguna vez has visitado un puerto o has navegado en un velero, es probable que hayas escuchado palabras que parecen pertenecer a otro idioma.

Izar, arriar, halar o amollar forman parte del vocabulario náutico y siguen utilizándose a diario. Este lenguaje responde a una necesidad muy concreta: garantizar que las maniobras a bordo se ejecuten con precisión y sin margen para el error.

En el mar, donde una maniobra puede decidir la seguridad de toda la tripulación, cada término tiene un significado exacto. Por eso los marineros no dicen simplemente «subir» o «bajar» cuando trabajan con velas, banderas o cabos. Emplean palabras específicas que describen con precisión la acción que debe realizarse y evitan cualquier confusión.

Izar y arriar: el verdadero significado de estos términos náuticos

La palabra «izar» se utiliza para elevar una vela, una bandera o cualquier elemento mediante una driza o un cabo. No se trata únicamente de subir un objeto, sino de realizar una maniobra concreta que exige coordinación y control de la embarcación.

Su opuesto es «arriar», un verbo que va mucho más allá de «bajar». En terminología náutica, significa descender una vela, una bandera o cualquier elemento previamente izado, normalmente soltando o aflojando el cabo correspondiente de forma controlada.

Esa diferencia puede parecer mínima desde tierra, pero a bordo resulta fundamental para ejecutar correctamente una maniobra.

Otros términos náuticos imprescindibles para hablar como un auténtico marinero

Además de izar y arriar, el lenguaje náutico incluye otros verbos que describen con precisión las maniobras con cabos. Utilizar el término adecuado no solo forma parte de la tradición marinera, sino que también permite que las órdenes sean claras y evita errores durante la navegación.

Uno de los más habituales es «cobrar», que consiste en tirar hacia uno mismo de una amarra o de un cabo. Cuando, por el contrario, es necesario ir soltándolo poco a poco, el término correcto es «lascar», una maniobra que implica aflojar progresivamente la tensión del cabo y dejarlo correr de forma controlada.

También es frecuente escuchar la palabra «templar», que, según informa Greenwich Naútica, significa tensar un cabo que estaba suelto o que no estaba realizando ningún esfuerzo. Este término se emplea para dejar la amarra en la tensión adecuada antes de iniciar o completar una maniobra.

Otro verbo muy utilizado es «largar», que significa soltar completamente un cabo y dejarlo correr libremente cuando la maniobra así lo requiere.

Junto a él aparece «zafar», que consiste en liberar un cabo de la traba o del punto donde estaba sujeto para que pueda maniobrarse sin impedimentos. El término también se utiliza cuando un cabo se escapa del lugar donde estaba amarrado de forma accidental.

Por otro lado, «afirmar» significa sujetar o hacer firme un cabo a un elemento de amarre, como una cornamusa o una bita, asegurando que permanezca en la posición deseada durante la maniobra.

Finalmente, otro término destacado es «cazar» (acto de cobrar o tirar de un cabo, escota o driza para poder afirmarlo). Y tú, ¿conocías algunas de estas palabras y sus significados?

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