Olvídate del aire acondicionado: el sencillo truco que sólo funciona de noche para refrescar tu dormitorio en verano y dormir a pierna suelta
Existen trucos con base científica para combatir el calor en verano, pero cuando llega la hora de dormir parece que nada funciona. El ambiente en la habitación empieza a cargarse y conciliar el sueño se hace imposible.
Aunque no lo creas, hay veces que no es necesario tirar de aire acondicionado para dormir. Con un ventilador bien colocado es suficiente y además es más barato.
Lo que debes hacer es colocarlo en la ventana para que recoja aire del exterior y lo devuelva dentro del cuarto. De esta manera hará algo más que mover simplemente aire caliente. Obviamente, sólo tiene sentido si fuera no hace poniente.
El truco del ventilador para dormir mejor en las noches veraniegas
El ventilador es barato y muy útil contra el calor en verano, pero hay que saber sacarle partido. En vez de colocarlo junto a la cama para que apunte directamente al cuerpo, el truco consiste en ponerlo en la ventana para trabajar con el aire exterior.
Si fuera hace menos calor que dentro, el ventilador empuja ese aire hacia el dormitorio y ayuda a renovar el ambiente. Por eso es un remedio casero especialmente práctico cuando la habitación ha acumulado calor durante todo el día.
Y es que paredes, muebles, cortinas y ventanas pueden conservar esa temperatura durante horas, aunque fuera empiece a bajar. Ahí es donde marca la diferencia.
Un ventilador colocado dentro del cuarto mueve el aire que ya está dentro. En cambio, uno situado en la ventana puede ayudar a meter aire nocturno y crear una sensación térmica más fresca.
Por qué el truco del ventilador sólo funciona durante la noche y no en las horas de más calor
La parte negativa es que este truco no sirve igual a cualquier hora, porque depende de que el aire exterior esté más fresco que el del dormitorio.
Si se usa en pleno día, cuando la calle o el patio están muy calientes, el resultado puede ser el contrario al buscado. El ventilador no enfría por sí solo, sino que mueve aire. Por eso conviene pensar qué aire estamos metiendo.
La cosa cambia por la noche porque la temperatura exterior suele bajar y la habitación puede seguir cargada. En ese escenario, colocar el ventilador en la ventana tiene más sentido que dejarlo girando en una esquina.
También ayuda hacerlo antes de irnos a dormir, para que la habitación empiece a renovar el ambiente antes de que llegue el momento de acostarnos. No te compliques, basta con usar el ventilador como puente entre la ventana y el dormitorio.
Cómo usar el ventilador por la noche en el dormitorio para no pasar calor
La base del truco consiste en acercar el ventilador a la ventana y orientarlo hacia el interior de la habitación. De ese modo recoge el aire de fuera y lo introduce en el dormitorio.
Conviene colocarlo de forma estable y segura, sin dejarlo en equilibrio ni en una zona donde pueda caerse. Al final, el truco funciona por posición, no por hacer inventos raros con el aparato.
Antes de que lo uses, es mejor que revises la temperatura que hace fuera de casa. Asómate a la ventana para ver si el aire es fresco y merece la pena utilizar el remedio.
Además, tampoco podemos esperar milagros y este truco no te va a generar la misma sensación que un aire acondicionado. Pero para dormir puede ser mejor para tu salud y para tu bolsillo.