Ni chanclas ni sandalias: el calzado que deben llevar en verano los mayores de 65 años para evitar los pies hinchados
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La ropa que nos ponemos en verano juega un papel fundamental a la hora de combatir el calor y en el caso de los mayores de 65 años afecta a la propia salud. Por ejemplo, cuando sufren de pies hinchados.
Y es que cuando los pies empiezan a hincharse no sólo influye el calor. También es necesario elegir un buen calzado que sujete, no apriete y permita caminar sin rozaduras.
Por eso la mejor opción para las personas de la tercera edad son las zapatillas o los zapatos de ancho especial, mejor si tienen cierre ajustable, materiales transpirables, puntera redonda y suela estable.
El calzado especial que deben usar los mayores para evitar los pies hinchados en verano
En verano los mayores retienen más líquidos y aparecen los pies hinchados, pero no es el único factor que influye. Y es que no siempre sabemos elegir el mejor calzado.
La idea más inteligente es utilizar un calzado de ancho especial, ya que está pensado para pies que necesitan algo más de espacio. No es una talla más grande, sino una horma más amplia que evita que los dedos queden comprimidos.
Con la edad, los pies pueden ensancharse, perder elasticidad o tener hinchazón recurrente. Si el zapato aprieta en el antepié, la molestia aparece enseguida.
Por eso las zapatillas con ancho especial y cierre de velcro funcionan mejor que muchas sandalias abiertas. Ofrecen más superficie de apoyo, permiten regular el ajuste y no obligan al pie a encajar en una forma demasiado estrecha.
Además, si tiene la puntera redonda permite a los dedos moverse con libertad y reduce los puntos de presión. Esto también hace que salgan menos rozaduras y callos.
Otros hábitos que ayudan a bajar la hinchazón de las piernas si hace calor
Usar un zapato ancho es lo recomendable, pero es un consejo mucho más eficaz si se combina con otros hábitos saludables que a las personas mayores de 65 años se les suelen olvidar. Por ejemplo, moverse con suavidad y evitar las horas centrales del día para salir a la calle.
Adapta los ejercicios a tu situación, pero deberías caminar unos minutos, mover los tobillos, flexionar y estirar los pies e intentar levantarte con frecuencia si pasas mucho tiempo sentado, para activar la circulación.
También ayuda elevar las piernas durante 15 o 20 minutos, varias veces al día, con un cojín o apoyándolas en alto. Ese gesto favorece el retorno venoso y puede aliviar la sensación de pesadez en tobillos y pantorrillas.
Cómo afecta el calor a los pies de los mayores de 65 años en verano
Los pies no se hinchan sólo por beber poca agua o por caminar demasiado. En verano, el problema suele tener mucho que ver con la circulación y con la forma en la que el cuerpo intenta regular la temperatura.
Cuando hace calor, los vasos sanguíneos se dilatan, ya que ese mecanismo ayuda al organismo a liberar temperatura. El problema es que también puede hacer que la sangre circule más despacio y tienda a acumularse en la parte baja del cuerpo.
El resultado son tobillos más marcados, pies inflamados, sensación de pesadez, hormigueo o piernas cansadas al final del día. En algunos casos, los calcetines dejan una señal más profunda de lo habitual.
La edad agrava el problema porque el sistema circulatorio y el sistema linfático no siempre responden con la misma eficacia. Si a eso se añade sedentarismo, calor intenso y una dieta alta en sodio, el terreno queda preparado para la retención de líquidos.