Ni la cintura ni el peso: esta medida corporal podría detectar un riesgo oculto de diabetes
El modelo desarrollado por los investigadores utiliza información que, en teoría, puede recogerse fuera de una consulta

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La prevención de la diabetes podría tener un nuevo aliado en un lugar poco habitual: el muslo. Un grupo de investigadores ha desarrollado un sistema capaz de estimar el riesgo de que una persona padezca prediabetes o diabetes tipo 2 sin diagnosticar a partir de una serie de datos físicos que pueden obtenerse en casa, sin extracción de sangre ni pruebas de laboratorio.
La herramienta, denominada MEDWACS, combina siete variables relacionadas con la salud y la composición corporal. Entre ellas figuran parámetros conocidos, como la edad, el sexo, el índice de masa corporal, la cintura o la presión arterial. Pero hay una que llama especialmente la atención: la longitud del muslo.
El objetivo no es sustituir a un diagnóstico médico ni a las pruebas de glucosa, sino identificar a aquellas personas que, aparentemente sanas y sin síntomas, podrían tener un riesgo suficiente como para acudir al médico y someterse a una evaluación clínica.
Y ahí reside una de las principales ventajas del sistema. La diabetes tipo 2 y, sobre todo, la prediabetes pueden avanzar durante años sin dar señales evidentes. Muchas personas no tienen motivos aparentes para solicitar un análisis y, por tanto, la enfermedad puede permanecer oculta hasta que aparecen complicaciones.
Siete datos y una cinta métrica
El modelo desarrollado por los investigadores utiliza información que, en teoría, puede recogerse fuera de una consulta. Para calcular el riesgo se tienen en cuenta siete factores: edad, sexo, índice de masa corporal, perímetro de la cintura, presión arterial sistólica, circunferencia del brazo y longitud del muslo.
Basta, según el planteamiento de sus creadores, con instrumentos domésticos relativamente comunes, como una báscula, una cinta métrica y un aparato para medir la tensión.
La selección de estas variables no fue casual. Los investigadores analizaron miles de posibles indicadores mediante técnicas de aprendizaje automático antes de reducir el modelo a los siete parámetros que ofrecían una combinación útil de sencillez y capacidad predictiva.
Después, el sistema fue entrenado con décadas de información procedente de grandes bases de datos sanitarios y sometido a pruebas con grupos independientes de población de Estados Unidos y Corea del Sur.
Los resultados llevaron a los autores a plantear MEDWACS como una posible herramienta de cribado: un primer filtro que permita detectar perfiles de riesgo y recomendar una comprobación posterior mediante las pruebas médicas habituales.
¿Qué tiene que ver el muslo con el azúcar en sangre?
La inclusión de la longitud del muslo es, probablemente, el elemento más sorprendente de la investigación. Sin embargo, los científicos creen que esta medida podría estar recogiendo información relacionada con dos etapas muy diferentes de la vida.
Por un lado, el desarrollo óseo de las piernas está condicionado, entre otros factores, por las condiciones nutricionales durante la infancia. Una alimentación insuficiente en las primeras etapas de la vida puede influir en el crecimiento y, según investigaciones previas, determinados indicadores del desarrollo temprano se han asociado con un mayor riesgo metabólico décadas después.
Por otro lado, las piernas concentran una parte importante de la masa muscular del organismo. Y el músculo desempeña un papel esencial en el control de la glucosa.
Cuando el cuerpo dispone de glucosa circulando en la sangre, el tejido muscular puede utilizarla como fuente de energía o almacenarla. Cuanta mayor sea la capacidad muscular para captar esa glucosa, mayor puede ser la contribución de este tejido al control del azúcar en sangre.
Los investigadores plantean, por tanto, que una menor longitud de las piernas podría funcionar como un indicador indirecto relacionado tanto con las condiciones del crecimiento temprano como con la cantidad de masa muscular disponible en la edad adulta. No significa, sin embargo, que medir un muslo permita diagnosticar diabetes.
La propia medida solo adquiere sentido dentro del conjunto de variables que analiza el modelo.
Un problema que puede pasar años desapercibido
La investigación intenta responder a uno de los grandes problemas de la diabetes: el retraso en su detección. La prediabetes suele carecer de síntomas claros, aunque puede aumentar el riesgo de desarrollar posteriormente diabetes tipo 2 y se asocia también a un mayor peligro de enfermedad cardiovascular.
Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, decenas de millones de adultos presentan prediabetes y una gran parte desconoce que la padece.
Por ello, los autores consideran que una herramienta sencilla y accesible podría servir como llamada de atención para aquellas personas que no acudirían a una consulta porque no sospechan que puedan tener un problema metabólico.
El investigador Daniel Yoo, uno de los responsables del proyecto, resume la idea de forma sencilla: diagnosticar la diabetes mediante un análisis no es especialmente complicado; el verdadero obstáculo puede aparecer antes, cuando una persona no tiene síntomas y no considera necesario hacerse esa prueba.
Una evaluación inicial desde casa podría, en ese sentido, ayudar a romper esa barrera y animar a consultar con un profesional sanitario.
Una señal de alerta, no un diagnóstico
MEDWACS no pretende convertir una cinta métrica en un instrumento de diagnóstico. Un resultado que indique mayor riesgo no confirma que una persona tenga prediabetes o diabetes, del mismo modo que un resultado favorable tampoco garantiza que no pueda desarrollarla.
La confirmación sigue requiriendo las pruebas clínicas correspondientes, entre ellas los análisis destinados a medir la glucosa y otros indicadores metabólicos.
Pero el trabajo abre una vía interesante para el cribado. En un momento en el que la inteligencia artificial permite analizar enormes cantidades de información y seleccionar combinaciones de factores que podrían pasar inadvertidas, una medida aparentemente tan simple como la longitud del muslo podría convertirse en una pieza más de un rompecabezas mucho mayor.
La cintura, el peso y el índice de masa corporal llevan años formando parte de la conversación sobre el riesgo de diabetes. Ahora, esta investigación añade un candidato inesperado: la distancia que va desde la cadera hasta la rodilla.
Una simple cinta métrica no puede diagnosticar una enfermedad. Pero, combinada con otros seis datos, podría ayudar a detectar a quienes tienen motivos para mirar más de cerca lo que ocurre con su nivel de azúcar en sangre.