El día de Mas: la etapa reina con final en el Collado del Alguacil decidirá al campeón de la Vuelta a España 2026

El escenario idóneo, el menos pensado hace tres semanas, aparece en la última etapa con algo en juego de esta Vuelta a España 2026. Enric Mas llega al día previo al final de Granada en lo más alto. Lo hace con una ventaja de poco más de un minuto y medio que deberá defender en la etapa reina, una jornada infernal en los puertos cercanos a Sierra Nevada que culminarán en el inédito Collado del Alguacil. Si de por sí ya es una jornada pesada y exigente, el intenso calor y la carga de tres semanas en las piernas la hacen aún más dura.
Será la jornada clave para Movistar y para el ciclista balear. Hasta ahora, el trabajo de las dos partes ha sido encomiable. El líder ha tenido a los suyos trabajando para él de una manera que hacía mucho tiempo no se veía en las filas telefónicas. Por su parte, ha respondido con unas piernas que hacía años no se le veían. Muy pocos contaban con Enric en las quinielas, pero ahí está, en lo más alto, a punto de darle al ciclismo español una nueva grande, 12 años después de la última.
La pasión se ha reavivado en nuestro país después de una dictadura sin descanso de Tadej Pogacar que nos ha hecho sentirlo desde una relativa distancia. Este fin de semana, Mas se puede consolidar como eso a lo que siempre ha aspirado y a lo que se ha puesto en numerosas ocasiones en duda: como uno de los nombres grandes del pelotón.
Parece que tres segundos puestos en la Vuelta, otro tercero y un quinto y un sexto en el Tour lo consigue cualquiera. Ese ha sido su palmarés en la década que lleva como profesional, aunque esas expectativas quedaron truncadas por culpa de la mala suerte en tres ocasiones en el Tour de Francia, pasando además un bache psicológico por su miedo en los descensos. Hoy, tiene a todo un país empujándole hacia Granada.
La gloria espera a Mas
Enric Mas se ha confirmado en estas tres semanas como el más fuerte de la carrera. Con permiso, claro está, de un Tadej Pogacar que en apenas una semana dejó finiquitada la general, metiéndole cuatro minutos al líder de Movistar. La caída, lesión y retirada del caníbal esloveno abría un melón que se ha terminado comiendo –a falta de la etapa reina– el ciclista español. El eterno aspirante que, por fin, a sus 31 años, está a punto de tocar la gloria.
Plantó cara en Castellón a Tadej, se convirtió en superestrella en Aitana, en Calar Alto demostró ir muy en serio y, tras resistir en la contrarreloj y responder a los ataques en Peñas Blancas, está a 187 kilómetos de enfundarse para siempre La Roja de la Vuelta. Es la distancia que separa la salida de La Calahorra del Collado del Alguacil, en la provincia de Granada. Y en la capital nazarí espera reinar el domingo, siempre que aguante ante un desafiante Roglic.
El veterano esloveno, tapado en estas semanas, dio un pequeño bocado en la contrarreloj y mostró el colmillo en la ascensión de Peñas Blancas. Los Red Bull saben que deben trabajar de manera increíble para superar a un Movistar que ha estado perfecto y que ha redefinido su estrategia en pro de la protección a su líder. Pero Roglic, tetracampeón de esta carrera, quiere la quinta y no hay que darle por muerto pese a lo exigente del recorrido.
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