Se busca al vecino de Salamanca que instaló una piscina de 2 metros cúbicos en el patio de luces de su comunidad
La comunidad de vecinos será la encargada de poner fin a este hecho al no localizar al responsable de lo ocurrido, evitando que el peso de la estructura llegue a colapsar la estructura del patio

El Ayuntamiento de Salamanca intenta localizar al responsable de la instalación de una piscina de pequeñas dimensiones en el patio interior de un bloque de viviendas del barrio de Garrido, en la provincia de Salamanca. Esta piscina pudo llegar a albergar unos 2.000 litros de agua y genera una gran preocupación entre los vecinos porque la estructura del edificio no aguanta el peso de esta piscina. El caso se remonta al 28 de mayo de 2026, cuando Urbanismo recibió una comunicación alertando de la colocación de la piscina en un inmueble situado en la calle Camelias.
Las dimensiones de la piscina
La piscina podía llegar a tener hasta 2 metros cúbicos de agua equiparables a unos 2.000 litros, asegura el Ayuntamiento. Así que esto significó que únicamente el agua podría soportar en torno a 2.000 kilos de peso sobre la estructura. Por otro lado, el informe técnico municipal alerta que esta carga supone una sobrecarga superior a 500 kilos por metro cuadrado, con un riesgo extremo hacia la seguridad estructural del edificio.
Este peso amenaza con colapsar la estructura del patio y caer sobre los garajes subterráneos. Además, el patio en el que se colocó la piscina es un elemento común del inmueble y no pertenece al uso privativo de ninguno de los propietarios, situando su colocación en un patio interior compartido por varias comunidades.
El Ayuntamiento sigue la búsqueda
El Boletín Oficial del Estado (BOE) se ha hecho eco de esta instalación tras los esfuerzos del Ayuntamiento por encontrar a la persona responsable. Durante el mes de septiembre se realizaron dos intentos de notificación sin éxito y, ante la imposibilidad de contactar con el responsable por otras vías, el Consistorio ha publicado un anuncio oficial para presionar la retirada de la instalación. El propietario o responsable de la piscina podría enfrentarse a una sanción urbanística, dado que la instalación se encontraba en un espacio común y el informe técnico avala que podría comprometer la seguridad estructural del inmueble.
La preocupación de los vecinos
La comunidad de propietarios de la calle Fernández Nieto 6 fue la que presentó la queja ante el Ayuntamiento. La vivienda afectada corresponde a un bloque construido en 1967, con cuatro plantas y bajo, sin espacios comunes libres. Una alerta que, según los expertos, se centra en que la acumulación de agua excesiva en la infraestructura no está diseñada para soportar una carga de estas dimensiones.
La piscina no es objeto de preocupación ni de peligro, sino que la complejidad llega cuando la acumulación de una cantidad elevada de agua en una estructura no está lo suficientemente preparada para albergarla. Por lo tanto, el informe concluye que la instalación debe ser retirada por la comunidad de vecinos lo antes posible, al no encontrar al autor, para evitar posibles problemas de seguridad.