La ciencia explica un truco sencillísimo para dormir mejor por las noches en plena ola de calor veraniega: el secreto está en lo que comes antes
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Existen buenos remedios para dormir mejor en verano, pero la ciencia ha demostrado que para descansar cuando hace calor el mejor truco lo tenemos que hacer unas horas antes de irnos a la cama.
Para dormir bien cuando hace calor, lo primero que tenemos que vigilar es qué cenamos. No se trata sólo de cenar menos, sino de evitar que la digestión, la sed o las visitas al baño te rompan el sueño.
Por ello el mejor truco es una cena fría, ligera y con algo de grasa saludable, para llenar el estómago sin que los líquidos o el azúcar marquen tu dieta. Sería algo así como un gazpacho inverso.
El truco alimenticio para dormir mejor cuando hace calor en verano
Existen bebidas tradicionales que nos refrescan, pero el mejor truco para dormir mejor en verano pasa por los alimentos sólidos. La tentación es cenar algo líquido y frío y eso no es tan correcto como parece.
Aunque lo más lógico parezca comerse una sandía o tomar gazpacho, no es tan buen como parece. El problema es que no todo lo fresco ayuda igual a dormir.
Una cena demasiado abundante, muy grasa, muy azucarada o difícil de digerir obliga al cuerpo a seguir trabajando cuando debería empezar a relajarse. Y eso, en una noche calurosa, se nota más.
La cena perfecta para dormir bien en verano si pasas mucho calor
Por eso el truco no consiste en acostarse con hambre ni en cenar sólo agua. Lo interesante es buscar una digestión tranquila. Por ejemplo, con una crema fría de calabacín, un poco de proteína ligera y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Eso es más efectivo para dormir bien que un atracón de fruta, por muy saludable que parezca.
Si cenas demasiado pesado, el estómago no descansa; si cenas sólo líquido o alimentos que te hacen levantarte al baño, el sueño se rompe. El punto medio está en una cena fresca, saciante y fácil de procesar.
Los alimentos acuosos en verano no son buenos para dormir, aunque sean sanos
En verano se suele insistir en beber mucho, y con razón. Pero una cosa es hidratarse bien durante el día y otra muy distinta es concentrar demasiada agua justo antes de meterse en la cama.
Por ejemplo, algunos alimentos muy ricos en agua pueden parecer perfectos por la noche, pero si se toman tarde y en mucha cantidad pueden hacer que te despiertes para ir al baño.
Ese despertar corta el descanso y es especialmente molesto cuando ya cuesta dormir por el calor. También conviene vigilar los alimentos que producen digestiones incómodas.
Ahí entran las verduras muy fibrosas, las cenas copiosas, los cítricos, el tomate o los zumos ácidos, ya que pueden provocar gases, acidez o reflujo en algunas personas. No son alimentos malos, pero pueden ser una mala elección justo antes de acostarse.
Los alimentos que jamás debes tomar en verano si quieres dormir bien
Por supuesto, en otra categoría peor entran los alimentos que directamente no son buenos. Eso sí, antes de dormir son todavía peores.
En esa lista entran los helados, el chocolate, los cereales azucarados, el alcohol o las bebidas con cafeína.
El azúcar puede activar demasiado, la cafeína dificulta conciliar el sueño y el alcohol puede dar una falsa sensación inicial de somnolencia, pero empeorar la calidad del descanso.
Por eso una noche de calor no se arregla cenando cualquier cosa fría. Se arregla mejor quitando obstáculos: menos azúcar, menos alcohol, menos comidas pesadas y menos líquido concentrado al final del día.