La lección magistral de Don Quijote a Sancho Panza sobre la justicia: «Que no te ciegue la pasión propia en la causa ajena»

En el capítulo 42 de la segunda parte de Don Quijote de la Mancha (1615), Don Quijote le da a Sancho Panza una serie de consejos sobre cómo gobernar con justicia, antes de que el escudero asuma el gobierno de la ínsula Barataria. Entre esos consejos, hay uno dedicado a los pleitos entre enemigos.
«Cuando te sucediere juzgar algún pleito de algún tu enemigo, aparta las mientes de su injuria y ponlas en la verdad del caso. No te ciegue la pasión propia en la causa ajena», le advierte Don Quijote a su escudero.
La frase separa dos planos que, según Don Quijote, un juez no debe confundir: la ofensa personal recibida y los hechos objetivos del caso. Le pide a Sancho Panza que deje de lado el rencor propio antes de fallar sobre la causa de un tercero.
¿Qué le pide Don Quijote a Sancho Panza al juzgar la causa de un enemigo?
La respuesta está en el propio pasaje de la novela. Don Quijote le pide a Sancho Panza que no dejar que «su injuria», el agravio personal hacia el otro, pese más que «la verdad del caso», los hechos que corresponde evaluar.
Así, Don Quijote convierte esa distinción en la primera condición para impartir justicia.
Los otros consejos de Don Quijote sobre la justicia con los pobres y los ricos
Don Quijote suma otras advertencias en la misma línea, todas dirigidas a que Sancho Panza no deje que un interés ajeno a los hechos tuerza su fallo. Le pide que no se guíe por la intuición: «Nunca te guíes por la ley del encaje, que suele tener mucha cabida con los ignorantes que presumen de agudos».
También le marca a Sancho Panza un límite frente al llanto del pobre y el soborno del rico: «Hallen en ti más compasión las lágrimas del pobre, pero no más justicia, que las informaciones del rico» y «procura descubrir la verdad por entre las promesas y dádivas del rico como por entre los sollozos e importunidades del pobre».
El pensamiento de Don Quijote matiza a favor de la compasión, puesto que explica que «Cuando pudiere y debiere tener lugar la capacidad, no cargues todo el rigor de la ley al delincuente; que no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo».
El eje de la justicia que propone Don Quijote se mantiene igual en todos los casos, apartar el interés propio o ajeno de la evaluación de los hechos.
¿Quién fue Miguel de Cervantes, el autor de la frase?
Miguel de Cervantes nació en 1547 en Alcalá de Henares y murió en Madrid en 1616. Participó en la batalla de Lepanto en 1571, donde perdió el uso de la mano izquierda, y pasó cinco años cautivo en Argel después de que unos corsarios capturaran su galera.
Su obra mayor, Don Quijote de la Mancha, apareció en dos partes, en 1605 y 1615. Entre ambas publicó las Novelas ejemplares en 1613, doce relatos entre los que figura La Gitanilla, según el Centro Virtual Cervantes.
Antes de esos títulos había publicado La Galatea en 1585, una novela pastoril. La herida de Lepanto le valió el apodo de manco de Lepanto, y buena parte de su vida transcurrió entre apuros económicos, pese a la fama que hoy rodea su figura.