Higiene del hogar

Los expertos sanitarios coinciden: en lugar de lavar las sábanas cada semana, es más importante atender a la temperatura del agua en los lavados

Imagen generada con IA
Imagen generada con IA
  • Javier Martínez
  • Javier Martínez Moris (Alcalá de Henares, 2005) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria. Ha trabajado en Libertad Digital y actualmente en OkDiario. Le apasiona la redacción de noticias de actualidad y deportes, dos de sus grandes intereses dentro del periodismo. Su objetivo es seguir aprendiendo y desarrollar su carrera profesional en el ámbito de la información.

Las tareas del hogar son uno de los temas de debate que están presentes a diario en muchas casas. Entre ellas, existen costumbres que numerosas personas adoptan sin contar con una base que las justifique. Una de ellas es la frecuencia con la que se cambian las sábanas.

Muchas personas centran la importancia de su higiene en cada cuánto tiempo se renuevan, en lugar de hacerlo en el método de lavado. Según diversos estudios científicos, es más importante lavar las sábanas de manera adecuada que hacerlo con mayor frecuencia.

El cambio de sábanas no es el factor más determinante

La recomendación de renovar la ropa de la cama está muy extendida, aunque no existe una evidencia científica que concluya que cambiarla cada siete días sea más beneficioso que hacerlo cada dos semanas. Esta costumbre está relacionada en especial con el control de ácaros del polvo por parte de personas que padecen alergias. Estos organismos microscópicos se encuentran en colchones, las almohadas y las sábanas, ya que se alimentan principalmente de las escamas de la piel que desprendemos de forma natural.

Los resultados de las investigaciones científicas apuntan a que no basta con meter las sábanas en la lavadora y establecer una periodicidad fija. El tratamiento que reciben durante el proceso de limpieza, en especial influenciado por la temperatura del agua, es lo que marca la diferencia.

La temperatura del lavado, clave para eliminar los ácaros

La temperatura del agua es el factor más determinante para eliminar los ácaros durante el lavado. Un estudio publicado por la revista Annals of Allergy, Asthma & Immunology reveló que los ciclos de lavado a 30 ºC acababan con el 6,5 % de estos organismos, mientras que a 40 ºC la cifra ascendía al 9,6 %. El estudio concluye afirmando que los lavados a 60 ºC consiguen eliminarlos por completo.

Por otro lado, dejar la cama sin hacer para que se airee no garantiza acabar con ellos, ya que pueden recuperar la humedad necesaria para reproducirse. Además, en las sábanas y las almohadas también pueden acumularse hongos. Un análisis de diez almohadas usadas identificó entre cuatro y catorce especies en cada una. Para reducir los riesgos de contaminación, una de las medidas más sencillas que recomiendan los expertos es lavarse las manos antes de ir a la cama.

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias