Los expertos en mecánica coinciden al 100%: «En verano, lo recomendable es revisar la presión de los neumáticos siempre con el coche cargado de equipaje»
Antes de emprender un viaje en verano, hay varias comprobaciones que conviene realizar en el coche. Entre ellas, revisar la presión de los neumáticos es una de las más importantes, especialmente cuando el vehículo va a transportar más peso de lo habitual.
Así lo explica un vídeo publicado en TikTok por @amiliibia, en el que comparte tres consejos para preparar el coche durante los meses de verano. Uno de ellos está relacionado precisamente con las ruedas y con un detalle que puede pasar desapercibido al preparar el equipaje para las vacaciones.
La presión de los neumáticos debe comprobarse con el coche cargado
Uno de los consejos que ofrece el vídeo es revisar las presiones de los neumáticos antes de salir de viaje, pero una vez que el coche está cargado con la familia y todo el equipaje. La razón está relacionada con el aumento de peso que soporta el vehículo.
Si se comprueba la presión cuando el coche todavía está vacío y después se añaden varios cientos de kilos entre pasajeros y equipaje, las condiciones de las ruedas cambian. Como explica el creador del vídeo, el neumático puede quedar más aplastado debido al incremento de peso y circular con una presión que ya no sea adecuada para esas condiciones.
Por eso, antes de emprender un viaje largo, es importante consultar los valores recomendados por el fabricante y tener en cuenta el nivel de carga del vehículo. No todos los coches requieren la misma presión y, además, pueden existir valores diferentes para una carga normal y para una carga elevada.
Además, el coche en verano suele ir más cargado que en otras épocas del año. Personas, mascotas y equipaje aumentan la masa que deben soportar los neumáticos, por lo que resulta especialmente importante comprobar que la presión sea la adecuada.
El calor del verano también modifica la presión de las ruedas
A la carga adicional se suma otro factor propio de esta época: las altas temperaturas. El aire que se encuentra dentro de los neumáticos también se ve afectado por el calor y, cuando aumenta la temperatura, la presión interna puede incrementarse.
Según el sitio oficial de Renault, cada aumento de 10 ºC puede elevar la presión entre 0,1 y 0,2 bares. Por este motivo, no conviene corregir la presión simplemente porque el coche marque un valor diferente después de haber circulado durante las horas de más calor.
De hecho, la recomendación es realizar la comprobación con los neumáticos en frío, preferiblemente por la mañana y antes de comenzar a conducir. Si se acaba de realizar un trayecto, lo aconsejable es esperar entre tres y cuatro horas para que las ruedas recuperen una temperatura más próxima a la habitual.
Además, no hay que asumir que los neumáticos necesitan una presión superior en verano por el simple hecho de que haga más calor. Los valores recomendados por el fabricante son los que deben tomarse como referencia durante todo el año; lo que cambia de manera natural es la presión interna como consecuencia de la temperatura.
Una presión incorrecta puede afectar a la seguridad del coche
Llevar los neumáticos con una presión inadecuada puede influir en el comportamiento del vehículo. Una presión demasiado baja o demasiado alta puede modificar la superficie de contacto de la rueda con la carretera y afectar a la estabilidad y al control del coche.
También puede aumentar el desgaste de los neumáticos y elevar el riesgo de sufrir daños durante un trayecto. Este problema adquiere especial importancia cuando se realizan desplazamientos largos y el coche circula durante muchas horas con una carga superior a la habitual.
La presión correcta también contribuye a mantener un consumo de combustible más contenido y a prolongar la vida útil de los neumáticos. Por eso, comprobarla antes de salir de vacaciones es una operación sencilla que puede evitar problemas durante el viaje.
Dónde consultar la presión recomendada para cada coche
La cifra correcta no debe calcularse a ojo ni utilizarse la misma para todos los vehículos. El fabricante establece unos valores concretos para cada modelo y, habitualmente, pueden consultarse en el manual de usuario, en una pegatina situada en el marco de la puerta del conductor o en la tapa del depósito de combustible.
Muchos vehículos también cuentan con un sistema TPMS que controla la presión de los neumáticos y avisa al conductor cuando detecta una pérdida. Sin embargo, este sistema no sustituye a una comprobación manual periódica, ya que es posible que nos avise cuando la pérdida de presión ya sea considerable.
Por último, si el vehículo dispone de una rueda de repuesto, también conviene revisar su presión antes de emprender un viaje. Con el coche preparado y los neumáticos ajustados a la carga correspondiente, se reducen los riesgos asociados a uno de los elementos fundamentales para mantener el control del vehículo.