Historia

Conoce el caso del acorazado Yamato

acorazado Yamato
El mar en Okinawa,, donde acabó sus días el Yamato.

El acorazado Yamato se hundió el 7 de abril de 1945. La batalla de Okinawa fue una de las últimas grandes batallas y en ella terminó sus días dicha nave. Famoso por haber sido el acorazado de mayor tamaño nunca construído, tanto él como su gemelo el Mushashi, se construyeron con un objetivo, alcanzar la victoria contra el ejército de los Estados Unidos.

Un acorazado con un potencial temible

El Yamato contaba con cañones de 460 milímetros y un grosor de 41 centímetros, lo que hacía de él una verdadera fortaleza flotante. El acorazado era capaz de resistir grandes impactos y superar fácilmente a otros buques de guerra.

Las batallas navales en el Pacífico estaban protagonizadas por los portaaviones. Hasta tal punto que en 1945 parecía que la tripulación estaba condenada a esperar, aunque la invasión norteamericana de Okinawa lo que provocó es que este acorazado fuera enviado a una misión que podríamos tildar de suicida.

Lo que ocurrió es que el Yamato fue escoltado por un crucero y una serie de destructores avanzando hacia Okinawa. El objetivo que buscaban era que se atrajera a todos los aviones enemigos como fuera posible, pues así los kamikazes podrían atacar a la flota americana que quedaría así a merced de los aviones nipones. En caso de que Yamato y su escolta consiguieran sobrevivir, tendría que llegar hasta Okinawa.

El  7 de abril de 1945  la flota japonesa se la localiza gracias a un avión de reconocimiento americano. Una vez ya en alerta, los aviones pertenecientes a la Task Force 58 despegaron con un objetivo, hundir el Yamato.

El enorme acorazado lo que hizo fue huir de la aviación norteamericana y sobre las 12:30 los aviones comenzaron a abalanzarse sobre los buques nipones. Los destructores que acompañaban al Yamato, lo que hicieron fue proteger los flancos del acorazado, pero no triunfaron, con el resultado de que los tres destructores y el crucero Yahagi terminaron hundidos.

La parte estadounidense volvió a cargar una segunda vez, lo que provocó que los ataques de la aviación americana destrozaran el centro de control de tiro y que los sistemas antiincendios también quedaran inutilizados. El Yamato ante tales daños, cada vez iba a un menor ritmo de navegación.

Un sinfín de torpedos impactaron contra el acorazado. Sobre las 14:00 se paró el Yamato y empezó a ir a un lado. Ante tal situación el almirante Ito e despidió de los que eran los subordinados y murió con su acorazado. A las 14:23 una enorme explosión causó que el buque se hundiese de manera rápida.

El trío de destructores que todavía quedaban rescataron a tres centenares de hombres de la tripulación del Yamato. Al final el que era el orgullo de la Armada Imperial terminó en el fondo del mar.

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