Jardinería

Clara Sanz, experta en plantas y decoración: «Si se oscurece una flor al preservarla no es error humano, es pura biología»

Oscurece una flor
Ramo de flores seco. Foto: ilustración propia.

El fenómeno por el cual se oscurece una flor tras un proceso de conservación genera confusión incluso entre personas familiarizadas con el mundo vegetal. El cambio de tonalidad suele interpretarse como un fallo en el ramo o como un problema en la técnica empleada, cuando en realidad responde a mecanismos internos de la propia planta.

Clara Sanz, geóloga de formación y florista de oficio, ha abordado esta cuestión desde una perspectiva divulgativa. A través de su trabajo con flores secas y preservadas, la creadora de La Moderna Rural Shop ha puesto el foco en por qué se oscurece una flor y qué diferencia a la preservación del secado tradicional.

¿Por qué se oscurece una flor cuando se intenta preservarla?

Cuando se preserva una flor, el agua que circula por sus tejidos se sustituye por una disolución de agua y glicerina. Este proceso altera la densidad interna de la planta y modifica la forma en la que los pigmentos reflejan la luz. El resultado es que se oscurece una flor de manera progresiva y natural.

Según explica Clara Sanz en sus redes, este cambio no implica que la flor esté dañada, envejecida o maltratada. «No es un fallo del proceso, no es un tinte, no es un error humano. Es pura biología».

La glicerina rellena los conductos internos y aporta flexibilidad, pero también provoca que el color pierda luminosidad y tienda a tonos más tostados o cremosos.

Diferencias entre flores secas y flores preservadas

La comparación entre flores secas y preservadas permite entender mejor por qué se oscurece una flor en un caso y no en otro. En el secado tradicional, la flor pierde el agua de forma natural. Los pigmentos se concentran y el color se mantiene más cercano al original, aunque con una textura rígida.

En cambio, cuando se preserva una flor, el aspecto final es distinto:

  • Flores secas: conservan más intensidad cromática, pero son frágiles y quebradizas.
  • Flores preservadas: se oscurece una flor, pero gana flexibilidad, volumen y resistencia al paso del tiempo.

Este contraste se aprecia claramente en variedades como la hortensia, la paniculata o el eucalipto, habituales en arreglos decorativos. La paniculata blanca, por ejemplo, pasa a un tono crema tras la preservación, mientras que la hortensia adquiere un color más apagado.

Qué hacer si se oscurece una flor: los procesos recomendados por Sanz

Preservar flores en casa no siempre garantiza un resultado uniforme. Tal y como señala Clara Sanz, no todas las especies reaccionan igual y el proceso requiere paciencia.

La técnica básica consiste en sumergir los tallos en una disolución con el doble de agua que de glicerina, asegurando que todos queden cubiertos.

Durante las primeras 72 horas, algunas flores comienzan a oscurecerse, mientras otras muestran zonas mixtas, parcialmente secas y parcialmente preservadas.

A lo largo de una semana, el cambio se acentúa. La hortensia suele oscurecerse de forma notable, mientras que la paniculata y el eucalipto lo hacen de manera más progresiva. Este oscurecimiento confirma que la flor está absorbiendo la glicerina correctamente.

Clara Sanz y la divulgación floral desde la España rural

Clara Sanz Pascual estudió Geología en la Universidad de Zaragoza y desarrolló su carrera profesional en Madrid, vinculada al sector de la construcción.

Su decisión de regresar a Arcos de Jalón, en Soria, marcó un giro hacia el emprendimiento rural y el trabajo con flores cultivadas en entornos despoblados. Desde La Moderna Rural Shop, combina la producción artesanal con la divulgación en redes sociales, donde explica procesos florales.

Además, en 2025 publicó su primera novela, «Todas las flores que olvidamos», en la que aborda la vida rural, la sostenibilidad y el retorno a los orígenes.

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