La columna vertebral es una de las estructuras donde el margen de error resulta más estrecho, ya que los elementos neurológicos y vasculares se sitúan a pocos milímetros del campo quirúrgico y la anatomía varía de forma significativa de un paciente a otro. En este contexto, la cirugía robótica de columna se ha consolidado como un abordaje que aporta precisión al trabajo del cirujano, integrando la planificación avanzada de la intervención, la navegación y la asistencia robótica durante determinados procedimientos.