La moda siempre ha sido innovación. Todos vimos cómo en los años 90 hubo un gran auge de marcas, sobre todo estadounidenses, que no solo vendían ropa, sino que construían alrededor de ella una forma de vida. Con el paso del tiempo, los diseños fueron avanzando, las campañas comenzaron a arriesgar y las firmas buscaron nuevas maneras de conectar con el público. El problema llega cuando, en ese intento por innovar, una marca deja de reconocerse a sí misma. Mientras firmas como Ralph Lauren han sabido evolucionar sin renunciar a sus códigos, otras han llevado ese riesgo demasiado lejos. Calvin Klein es una de ellas y ahora parece decidida a recuperar algo que durante décadas fue su mayor valor: su propia esencia. Ha dejado el universo 'woke' para volver a sus raíces.
Hay gestos beauty que aparecen de forma silenciosa y, de repente, están en todas partes: en los vídeos virales de TikTok, en los neceseres de las editoras de belleza, en los baños minimalistas de las insiders de moda y en las rutinas de celebrities que juran no poder empezar el día sin ellos. Este verano, la cosmética fría se ha convertido en uno de los fenómenos más visibles del universo skincare. Ice globes, mascarillas refrigeradas, rodillos de acero inoxidable, parches descongestionantes guardados en mini neveras y dispositivos capaces de bajar la temperatura de la piel en segundos forman parte de una tendencia que mezcla estética, bienestar y resultados inmediatos. Más allá de la imagen apetecible de aplicar algo helado sobre el rostro en pleno agosto, la fiebre por el frío responde también a una necesidad real: combatir la inflamación, revitalizar la piel fatigada y transformar la rutina de cuidado facial en un momento sensorial casi adictivo.
Madrid y el verano son una combinación que quieres y odias al mismo tiempo. Es raro que una ciudad tenga una dualidad tan grande, pero solo los que se han visto obligados a pasar aquí un verano saben lo que es que el termostato nunca descienda de los 25 grados ni para dormir. Eso sí, ellos también saben que pocas ciudades despide los días con la amalgama de colores que se despliegan en el cielo de la capital. Podríamos interpretarlo como una pequeña recompensa que ofrece la ciudad a quienes se quedan, y lo cierto es que Madrid hace que la búsqueda de spots para ver el atardecer se convierta en una especie de búsqueda del tesoro. Para irnos adelantando, aquí te dejamos nuestro mapa particular para poder disfrutar de la ciudad con sus mejores puestas de sol.
Georgina Rodríguez aterrizó en Venecia dispuesta a demostrar, una vez más, que el lujo también está en saber combinar piezas de precios muy diferentes. Su look de llegada a la Mostra, valorado en más de 300.000 euros, mezcla prendas relativamente asequibles con algunos de los accesorios más exclusivos de su armario.
Septiembre trae consigo nuevos comienzos y, en el caso de la princesa Leonor, uno de los más importantes de los últimos años. La hija del Rey Felipe VI y la Reina Letizia está a punto de cambiar el uniforme militar por los apuntes, las clases y la vida universitaria. En unos días comenzará el Grado de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, en el campus de Getafe, y lo hará con la intención de vivir esta etapa con la mayor normalidad posible. Aunque, visto lo visto, no se lo van a poner demasiado fácil.