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Madrid y el verano son una combinación que quieres y odias al mismo tiempo. Es raro que una ciudad tenga una dualidad tan grande, pero sólo los que se han visto obligados a pasar aquí un verano saben lo que es que el termostato nunca descienda de los 25 grados ni para dormir. Eso sí, ellos también saben que pocas ciudades despiden los días con la amalgama de colores que se despliega en el cielo de la capital. Podríamos interpretarlo como una pequeña recompensa que ofrece la ciudad a quienes se quedan, y lo cierto es que Madrid hace que la búsqueda de spots para ver el atardecer se convierta en una especie de búsqueda del tesoro. Para irnos adelantando, aquí te dejamos nuestro mapa particular para poder disfrutar de la ciudad con sus mejores puestas de sol.
De igual manera que el verano es para odiarlo y amarlo en la capital, las puestas de sol de esta ciudad son algo inigualable por varias razones. La primera es una evidencia: que en verano están los mejores atardeceres. No es sólo una afirmación que responda a nuestro criterio, sino también una realidad respaldada por el hecho de la posición geográfica de la ciudad, que presenta una ausencia de montañas en el horizonte y cielos completamente despejados en esta época del año.

Pero hay que sumar otra cosa más sumida en las sombras de la ciudad. Y es que la realidad de los tonos rojizos y anaranjados de este cielo es, en parte, causa de la contaminación del ambiente. Son los polvos del ambiente y la situación anticiclónica los que hacen que el atardecer conceda al cielo unos tonos más rojizos de lo habitual. Pero la conclusión en ambos casos es que los atardeceres pueden, y deben, disfrutarse, siempre que sepas dar con el spot que mejor los homenajea.
Otro detalle es saber la hora y para eso debes tener en cuenta algo evidente: que el atardecer se produce de forma progresiva y la hora se adelanta a medida que el mes de agosto avanza. De este modo, empezarás disfrutando del atardecer en el mes cerca de las 21:45 h. A mediados de agosto, la hora se habrá retrasado hasta las 21:30 h y, cuando agosto se despida y empiece septiembre, el sol se esconde a eso de las 21:00 h.
La Almudena
Quizá uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad y un sitio por el que todo quien visita la ciudad debería pasar. También cuándo termina el día, porque es ahí, en un pequeño rincón de la calle Factor, donde la fachada de la catedral se tiñe de un color anaranjado único. El sun kiss que se hace realidad en su fachada y que deja uno de los spots más espectaculares para poder ver la ciudad preparándose con su ropa de cama particular.

Templo de Debod
El Templo de Debod tiene su propia idiosincrasia para disfrutar del cierre de una jornada. Cuando llega el buen tiempo, se convierte en una especie de afterwork donde las toallas en el suelo, un refresco y algo de picoteo sustituyen al plan tradicional de terraza. Y aquí el atardecer es único porque se levanta como una especie de balcón natural para disfrutar de unas vistas impresionantes de la zona baja de la ciudad.

Cerro del Tío Pío
Quizá este lugar haya llegado a tus oídos como el Parque de las 7 tetas. Por si acaso, si pensabas que eran dos lugares diferentes, siento decirte que se trata del mismo spot. Y es, con diferencia, uno de los mejores lugares donde no sólo puedes disfrutar de un atardecer único, sino también de unas espectaculares vistas a la ciudad.

Parque del Retiro
En medio del caos de la ciudad aparece el Parque del Retiro para formar un vergel natural que permite escapar de Madrid. Ahí, entre árboles y edificios históricos de una finca que antaño fue un exclusivo complejo del siglo XVII construido por orden del rey Felipe IV y su valido, el Conde-Duque de Olivares, se puede disfrutar de un atardecer único. No tiene vistas panorámicas, sólo la ilusión de que la golden hour del atardecer se adentra entre la vegetación o se refleja en el lago.

Faro de Moncloa
El año 1992 fue histórico para nuestro país. Mientras Barcelona se convertía en la sede de las Olimpiadas, Madrid era designada como Capital Europea de la Cultura. Huella de este hito quedó el Faro de Moncloa, una imponente torre que asciende 110 metros hasta llegar al mirador. Se encuentra en la Ciudad Universitaria y, viendo su altura, puedes hacerte una idea de cuán imponentes son las vistas desde ahí. Para entrar necesitas entrada, pero, desde luego, una vez ahí no querrás irte nunca para ver el atardecer.

Terrazas de hoteles
Además de los spots naturales, hay lugares que se alzan entre el skyline urbanita de la ciudad, ofreciendo auténticos miradores que sobrevuelan con encanto Madrid y que permiten observar cómo el cielo se abre paso entre sus calles. Y aquí encontramos una infinidad de lugares auténticos. Quizá uno de los más icónicos sea la terraza de Picalagartos, que deja ver cómo el sol se esconde en la Gran Vía, uno de los lugares más icónicos de la ciudad. De esta ubicación también podemos rescatar la terraza del Corte Inglés, con menos cola y una mayor oferta gastro, o El cielo de Montera, en el hotel Montera.
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Si seguimos hablando de hoteles, hay tres que son claramente distinguibles por sus terrazas. Primero, el RIU, que eleva a sus visitantes a lo más alto de la Plaza España. Segundo, el BLESS Hotel Madrid con Picos Pardos Sky Lounge, el icónico rooftop situado en la novena planta del hotel. Este verano, además, trasladará a este espacio su desayuno. Y, en tercer lugar, el hotel H10, que, frente al retiro, su piscina ubicada en la rooftop se convierte en el escenario perfecto para disfrutar del atardecer.
