Carlos Ruiz Zafón, escritor español, sobre la fama y la traición: «Hay épocas y lugares en los que no ser nadie es más honorable que ser alguien»
Zafón decidió "no venderse" y dejar que Hollywood adaptase sus obras originales
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Carlos Ruiz Zafón fue uno de los fenómenos literarios españoles más importantes de la historia, consagrándose como el escritor español más leído en todo el mundo después de Miguel de Cervantes. Zafón fue conocido como escritor por, entre otras cosas, rechazar adaptaciones cinematográficas de Hollywood de sus obras para proteger su obra original.
El escritor español vendió millones de ejemplares a nivel internacional y consolidó su característico estilo gótico, misterioso y profundamente arraigado en la historia de Barcelona.
En su aclamada novela El juego del Ángel, la segunda entrega de la saga de El crecimiento de los libros olvidados, dejó una frase que a día de hoy sigue retumbando en la mente de muchos de sus lectores: «Hay épocas y lugares en los que no ser nadie es más honorable que ser alguien».
El honor o la fama
Los valores de Zafón eran claros en cuanto al coste de la fama y tenía claro cuáles eran sus prioridades. Sus palabras fueron acompañadas con hechos, como sucedió en el caso de la adaptación de sus obras por parte de Hollywood. Defendía constantemente su preferencia por la insignificancia social por la complicidad con la vileza. En sociedades corrompidas, alcanzar el éxito y reconocimiento social supone «vender tu alma» o traicionar tus valores propios.
El escrito español era consciente de que, para poder seguir escalando en el escalafón de la fama como escritor y obtener mayor reconocimiento, éxito y a su vez dinero, debía complacer al poder y tener que cruzar líneas como la de la hipocresía. A través de su reflexión y servir como ejemplo, pretendía mostrar que mantenerse al margen y «no ser nadie» no se debía considerar un fracaso. Este gesto se convierte en la única forma de conservar la decencia y la libertad espiritual.
El autor denuncia en sus obras cómo los contextos históricos oscuros invierten el significado de la moralidad. Los personajes honorables son invisibles o perseguidos, mientras que los que triunfan son los que se venden al poder.