Vendedores del mercadillo de Son Fuster estallan contra el intrusismo: «Pagamos la tasa mientras otros se instalan gratis»
Los comerciantes denuncian que los vendedores ilegales invaden el recinto en cuanto los inspectores se marchan
Máxima indignación en el mercadillo de Son Fuster de Palma. Algunos vendedores han levantado la voz para denunciar la presencia de comerciantes que se instalan ilegalmente sin abonar tasa alguna y burlando toda vigilancia municipal. Aunque los inspectores acuden a revisar las instalaciones, los placeros que pagan su cuota para tener un pequeño puesto de venta sufren desde hace meses la llegada masiva de vendedores no autorizados que se cuelan y ocupan espacios totalmente prohibidos.
La problemática continúa enquistada en este popular mercadillo que se celebra los fines de semana en la carretera vieja de Bunyola, frente al Polígono de Son Castelló. El intrusismo se ha convertido en una constante que burla con facilidad la vigilancia municipal y los patrullajes policiales, generando un clima de frustración entre quienes intentan realizar su actividad de forma reglada.
Muchos de los afectados son comerciantes ambulantes no profesionales que acuden a vender de manera puntual. Estos vendedores madrugan considerablemente para montar sus puestos en el espacio habilitado, pero al llegar a primera hora de la mañana se encuentran de manera recurrente con personas que ya se han instalado sin autorización o que esperan para colarse en cuanto los encargados del recinto descuidan la supervisión.
Según denuncian algunos de los perjudicados a OKBALEARES, esta competencia desleal causa un profundo malestar entre quienes cumplen estrictamente la normativa frente a quienes ocupan el espacio público de forma arbitraria.
«Pagamos la tasa y al mismo tiempo hay otros que se instalan gratis. Esta irregularidad lleva sucediendo durante muchos meses consecutivos sin solución alguna ni por parte del Ayuntamiento ni de la Policía Local, que debería multar al personal», asegura un placero damnificado.
Hay que recordar que para vender legalmente en Son Fuster los sábados, los comerciantes no profesionales deben tramitar su solicitud a través del Servicio de Mercados del Ajuntament de Palma. La normativa vigente permite reservar desde un mínimo de un día hasta un máximo de treinta jornadas al año.
Este trámite exige el pago previo de una tasa obligatoria que no admite devoluciones ni cambios de fecha bajo ninguna circunstancia, incluso si el vendedor no puede asistir, lo que aumenta la impotencia de quienes pagan sus cuotas mientras ven cómo otros ocupan el recinto gratis y sin consecuencias.