Alarma en el Arenal por la presencia de dos gorrillas violentos que intimidan a los conductores que no quieren pagar: «Son extorsionadores»
Los aparcacoches actúan a diario en los terrenos contiguos al antiguo campo de fútbol Antoni Roses
La alarma vecinal se ha disparado en la localidad de s’Arenal de Llucmajor. Numerosos residentes han denunciado públicamente la presencia de dos gorrillas muy violentos y peligrosos que se dedican a intimidar, acosar y extorsionar a todos los conductores que se niegan a darles dinero tras estacionar el vehículo.
Los hechos ocurren concretamente en unos terrenos situados junto al antiguo campo de fútbol Antoni Roses. Según ha advertido la asociación vecinal Amics de s’Arenal, en esta zona se ubican diariamente dos aparcacoches violentos que exigen de forma imperiosa una compensación económica por sus presuntos servicios.
Lejos de ser una aportación voluntaria, el colectivo califica abiertamente a estas dos personas como «extorsionadores», puesto que emplean actitudes amenazantes e intimidan de manera directa a los turistas y conductores que rechazan ceder a sus pretensiones.
Ante el incremento de la tensión, la asociación Amics de s’Arenal ha solicitado formalmente al Ayuntamiento de Llucmajor una intervención e intervención inmediata para erradicar la inseguridad que se vive cada jornada en este parking de tierra.
Y es que la situación en estos terrenos viene de lejos. Los vecinos aseguran que el solar se ha convertido paulatinamente en el escenario habitual de robos en el interior de coches aparcados y tráfico de drogas. La irrupción de estos dos aparcacoches agresivos ha sido el detonante final para hacer de la convivencia en la zona un auténtico sinvivir.
Cabe destacar que la presencia y violencia de los ‘gorrillas’ no se limita únicamente a s’Arenal. Este periódico ya informó en exclusiva de episodios violentos similares protagonizados por gorrillas en la ciudad de Palma.
Entre los casos más graves destaca el de una conductora que denunció haber vivido momentos de auténtico terror en la zona de los astilleros. Tras negarse a entregar dinero a un aparcacoches, este comenzó a insultarla y a mostrar una actitud extremadamente agresiva.