Cunde la indignación entre los pensionistas tras el testimonio de Carlos: «No es justo cobrar menos con 41 años cotizados que con 35»
Con 41 años cotizados Carlos ha visto como su pensión se reducía un 28%
Juan Leo, jubilado con 45 años cotizados: «Cobro una pensión de 1.600 euros, y hay jóvenes que cobran más que yo»
El BOE lo ha confirmado y ya está en vigor: bajada sin precedentes de las nóminas en 2027 por la subida del IMEI

Empezó a trabajar cuando apenas tenía 15 años y terminó acumulando 41 años de cotizaciones. Sin embargo, Carlos Tena ha visto como se le aplicaba una reducción del 28% en su pensión por haberse jubilado anticipadamente. Su historia vuelve a poner sobre la mesa una reivindicación que desde hace años mantienen numerosos pensionistas con largas carreras laborales.
Este jubilado no dejó de trabajar porque quisiera retirarse. Después de perder su empleo y pasar años intentando regresar al mercado laboral, llegó a los 61 sin demasiadas alternativas. Fue entonces cuando solicitó la jubilación anticipada. El resultado todavía le indigna: «No es justo que alguien, por llegar a los 65 años, teniendo 35 años de cotización, perciba el 100% y yo que he cotizado 41 años, vea reducida mi jubilación un 28%»», denuncia en un testimonio difundido por ASJUBI40 que indigna a otros muchas personas que han pasado por la misma situación.
Carlos: «No es justo cobrar menos con 41 años cotizados que con 35»
La vida laboral de Carlos Tena comenzó muy pronto. Con 15 años ya estaba trabajando y durante sus primeros años llegó a compaginar el empleo con sus estudios. Buena parte de su carrera transcurrió después en el grupo Codorniú. Allí permaneció 28 años, desempeñando diferentes funciones relacionadas con la logística y la gestión.
El problema llegó cuando perdió su empleo con 52 años. Encontrar otro trabajo estable se convirtió entonces en una tarea mucho más complicada de lo que esperaba. Carlos cuenta que siguió buscando oportunidades, pero las respuestas positivas no llegaban. Más adelante, un amigo que conocía su situación le ofreció trabajo en una pequeña empresa. Parecía una salida, aunque duró poco: aproximadamente un año después el negocio cerró y volvió a quedarse sin empleo.
A esas alturas, las posibilidades de reincorporarse de manera estable al mercado laboral eran cada vez menores. Él mismo resume con crudeza cómo vivió aquella situación: «A esa edad, y mucho antes, estás muerto profesionalmente». Con 61 años terminó recurriendo a la jubilación anticipada. No era el final de su carrera que había imaginado después de empezar a trabajar siendo adolescente.
Una reducción del 28% en su pensión
Cuando llegó el momento de jubilarse, Carlos acreditaba 41 años cotizados. Adelantar cuatro años su retiro respecto a la edad que le correspondía tuvo consecuencias sobre la cantidad que iba a recibir. En su caso se aplicaron coeficientes reductores que dejaron su pensión un 28% por debajo de la cuantía que habría correspondido sin esa anticipación.
Ese porcentaje está ligado a las circunstancias concretas de su jubilación y a la normativa que resultaba aplicable entonces. No significa que actualmente cualquier trabajador que se jubile a los 61 años con 41 años cotizados vaya a perder automáticamente un 28%.
Es precisamente aquí donde nace buena parte de su protesta. Carlos contrapone sus 41 años de aportaciones al sistema con la situación de quienes pudieron alcanzar la edad ordinaria de jubilación con una carrera de cotización menor y sin sufrir la reducción asociada a adelantar el retiro. Y hay otro elemento que considera fundamental: asegura que jubilarse antes no fue realmente una elección. Quería continuar trabajando, pero no encontró quién lo contratara.
Cómo funciona actualmente la jubilación anticipada
La legislación diferencia entre jubilación anticipada voluntaria e involuntaria y establece condiciones diferentes para acceder a cada una. La voluntaria permite adelantar la jubilación un máximo de dos años respecto a la edad ordinaria que corresponda. Entre sus requisitos figura acreditar, con carácter general, un mínimo de 35 años de cotización efectiva.
Cuando el retiro anticipado deriva de determinadas causas no imputables al trabajador, puede adelantarse hasta cuatro años. En este caso se exige, entre otros requisitos, haber cotizado al menos 33 años y haber permanecido inscrito como demandante de empleo durante el periodo establecido. Pero adelantar la jubilación supone aplicar coeficientes reductores a la pensión. Actualmente se calculan atendiendo, entre otros factores, a los meses de anticipación y al periodo cotizado. Por tanto, ni todos los jubilados anticipados sufren el mismo recorte ni basta con superar los 40 años cotizados para quedar automáticamente exento de él.
La reclamación de los jubilados con más de 40 años cotizados
El caso de Carlos no es aislado. ASJUBI40 lleva años reclamando que se eliminen los coeficientes reductores para las personas que se jubilaron anticipadamente después de superar los 40 años cotizados. El colectivo agrupa historias de trabajadores que comenzaron sus carreras muy jóvenes y que, después de cuatro décadas o más aportando al sistema, acabaron con una pensión reducida por retirarse antes de la edad ordinaria.
Algunos afectados relatan reducciones superiores al 20%. La asociación sostiene que alrededor de 900.000 pensionistas estarían afectados por esta situación y defiende que las carreras laborales especialmente largas deberían recibir un tratamiento diferente. Su reivindicación no consiste en permitir que cualquier trabajador pueda retirarse anticipadamente sin condiciones. Lo que reclaman es que superar determinados periodos de cotización tenga mayor peso y evite una reducción permanente de la pensión.
Carlos resume esa petición de una forma mucho más sencilla. Después de comenzar a trabajar con 15 años, pasar más de cuatro décadas cotizando y terminar fuera del mercado laboral antes de alcanzar la edad ordinaria, su conclusión es tajante: «¿Esto es justo? Rotundamente no».
Temas:
- OKD
- Pensiones
- Pensionistas