Embalses

Marruecos pisa el acelerador: está construyendo 16 embalses a la vez y una ‘autopista del agua’ para blindarse contra las sequias

Embalse, marruecos, ciencia, naturaleza
Recreación de una gran presa en Marruecos con un embalse a alta capacidad y un sistema de canales de distribución de agua.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Marruecos construye en paralelo 16 grandes embalses con una capacidad conjunta de 5.037 millones de metros cúbicos y una inversión de 29.530 millones de dirhams, unos 2.700 millones de euros, según datos del Ministerio de Equipamiento y Agua. El plan forma parte de una estrategia más amplia que aspira a sumar 42 grandes presas nuevas de aquí a 2050.

Entre los proyectos más avanzados están el embalse Sidi Abbou, en Taounate, con un 99,5% de ejecución, y el de Aït Ziat, en Al Haouz, al 99%. El más caro de todos, el de Ratba, también en Taounate, concentra una inversión de 4.369 millones de dirhams para almacenar más de 1.000 millones de metros cúbicos, aunque su avance apenas llega al 46%.

¿Cómo ha evolucionado la sequía en Marruecos en el último año?

Marruecos ha dado por finalizada oficialmente la sequía de siete años que sufrió entre 2018 y 2025, después de que las abundantes lluvias y nevadas del último invierno dispararan el nivel de los embalses. Las reservas se sitúan en 12.290 millones de metros cúbicos, un 72,1% de su capacidad total, casi el doble que el 37% registrado en el mismo periodo del año anterior. El Ministerio de Equipamiento y Agua ha confirmado que el país tiene aseguradas entre dos y cinco años de agua para consumo y riego.

La recuperación no es uniforme en todo el territorio. En el norte y el centro del país, cuencas como la del Tensift, en la región de Marrakech, alcanzan el 94,6% de su capacidad, mientras que la del Bouregreg, en el eje Rabat-Casablanca, roza el 92,5%.

La cuenca del Sebú, la más grande del país, supera el 85% de llenado, con la presa Al Wahda reteniendo por sí sola casi 3.000 millones de metros cúbicos. En el sur y el sureste, cuencas como la de Souss-Massa siguen por debajo de la media nacional, una escasez que se compensa con la planta desaladora de Chtouka Aït Baha para no frenar la agricultura de exportación de la zona.

Pese a la mejora, el Gobierno mantiene restricciones estrictas para no repetir la crisis anterior. Sigue prohibido regar con agua dulce las zonas verdes públicas y los campos de golf, que ahora dependen exclusivamente de aguas residuales depuradas.

Así es la autopista del agua que conecta el norte y el sur de Marruecos

La llamada autopista del agua es una red de canales y acueductos diseñada para trasvasar los excedentes hídricos del norte, más lluvioso, hacia el sur, más árido. Su primera fase ya conecta las cuencas de los ríos Sebú y Bouregreg y garantiza el suministro de agua potable a más de 11 millones de habitantes del eje Rabat-Casablanca.

Tras sufrir inundaciones extremas a principios de año, el Gobierno invierte además 3.000 millones de dirhams en convertir varios de estos embalses en barreras inteligentes, equipadas con sensores y sistemas digitales capaces de anticipar desbordamientos.

Junto a las presas y los trasvases, Marruecos impulsa una red de desaladoras con un megaproyecto de 12.000 millones de euros, con el que aspira a que el 60% del agua potable del país proceda directamente del mar en 2030, liberando así los embalses para el interior y la agricultura.

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