Giro sin precedentes en la medicina: Japón ha creado sangre artificial compatible con todos los grupos sanguíneos

Japón ha dado uno de los pasos más importantes en la medicina del futuro con el desarrollo de una sangre artificial compatible con todos los tipos sanguíneos, la cual podría almacenarse durante más de un año a temperatura ambiente y hasta cinco años refrigerada. El proyecto surgió a raíz de la crisis de donaciones de sangre debido al envejecimiento de la población y la caída de la natalidad del país asiático. Las proyecciones iniciales de Asashi Shimbun, realizadas con datos del 23 de diciembre, sugieren que Japón cerró 2025 con 667.542 recién nacidos, la cifra más baja desde 1899, año en el que comenzó la serie histórica.
Uno de los principales obstáculos en las transfusiones tradicionales es la compatibilidad entre grupos sanguíneos, razón por la cual los científicos japoneses apostaron por una alternativa sintética capaz de garantizar un suministro estable y universal. La nueva sangre artificial no contiene antígenos específicos en su superficie, lo que reduce el riesgo de rechazo y agiliza los procedimientos médicos en situaciones críticas. Según los investigadores, el compuesto se basa en la extracción de hemoglobina (la proteína encargada de transportar oxígeno) de sangre donada que está a punto de a caducar. Posteriormente, esta hemoglobina se encapsula en membranas biocompatibles que forman vesículas artificiales similares a los glóbulos rojos.
Un avance sin precedentes: sangre artificial compatible con todos los grupos sanguíneos
La compatibilidad de los grupos sanguíneos se basa en el sistema ABO y en el factor Rh. En el sistema ABO existen cuatro grupos: A, B, AB y O. El grupo O es donante universal porque puede donar sangre a todos los grupos, mientras que el grupo AB es receptor universal, ya que puede recibir de todos. El grupo A puede donar a A y AB, y recibir de A y O; el grupo B puede donar a B y AB, y recibir de B y O. Además, el factor Rh influye en la compatibilidad: una persona Rh negativo solo puede recibir sangre de otro Rh negativo, mientras que una persona Rh positivo puede recibir tanto de Rh positivo como de Rh negativo.
Características técnicas y ventajas logísticas
Las propiedades de conservación de esta sangre sintética superan ampliamente a las de los glóbulos rojos convencionales, cuya vida útil ronda los 42 días en refrigeración. En contraste, la versión artificial podría mantenerse estable durante largos periodos.
Este detalle es especialmente relevante para regiones con infraestructura limitada, zonas rurales, áreas afectadas por desastres naturales o contextos militares. La posibilidad de transportar sangre sin sistemas de refrigeración complejos simplifica la logística y reduce costes operativos.
La sangre artificial «puede ser transfundida a pacientes independientemente de su tipo de sangre» sino que, también, «puede mejorar enormemente las posibilidades de supervivencia de las personas gravemente heridas2, según señalaron en el estudio.
Ensayos clínicos en marcha
Desde 2022, equipos científicos liderados por el profesor Hiromi Sakai han realizado estudios preliminares en voluntarios sanos para evaluar la seguridad de la sangre artificial. En estas primeras pruebas se administraron pequeñas cantidades de vesículas de hemoglobina para comprobar su tolerancia.
Los resultados iniciales mostraron efectos secundarios leves y no se detectaron alteraciones significativas en parámetros vitales como la presión arterial. Estos datos permitieron dar paso a fases posteriores del ensayo clínico, con dosis progresivamente mayores. El objetivo de estas pruebas es evaluar tanto la seguridad como la eficacia en el transporte de oxígeno. Si los resultados continúan siendo positivos, los investigadores prevén que la sangre artificial podría comenzar a utilizarse en la práctica clínica antes de 2030.
«La sangre artificial podrá salvar la vida de personas que de otra manera no podrían salvarse», dijo a Asahi Manabu Kinoshita, profesor asociado de inmunología en el Colegio Médico de Defensa Nacional y coautor del artículo, quien enfatizó que «es difícil almacenar una cantidad suficiente de sangre para transfusiones en regiones como islas remotas».
Una respuesta a un problema global
El desafío del suministro de sangre no es exclusivo de Japón. «En el mundo se realizan aproximadamente 118,5 millones de donaciones de sangre. El 40% en países de ingresos altos, donde vive el 16% de la población mundial. 60 países declaran recoger menos de 10 donaciones por cada 1000 habitantes. De estos países, 34 se encuentran en la Región de África de la OMS, 4 en la Región de las Américas, 4 en la Región del Mediterráneo Oriental, 4 en la Región de Europa, 5 en la Región de Asia Sudoriental y 9 en la Región del Pacífico Occidental. Todos ellos son países de ingresos bajos o medianos», detalla la Organización Mundial de la Salud.
En España, según el Ministerio de Sanidad, el número de donaciones efectuadas en 2023 fue de 1.678.033. La media de donaciones por donante correspondió a 1,50 y el índice medio de donación fue de 35,4 por 1.000 habitantes, destacando en este sentido comunidades autónomas como Extremadura, Castilla y León o Asturias.
En definitiva, si los investigadores logran confirmar su eficacia, la sangre artificial podría redefinir la medicina transfusional.