Pérdida de peso en el embarazo

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Pérdida de peso en el embarazo

Todos tenemos claro que lo habitual es ir cogiendo kilos durante la gestación. No obstante, hay que saber que en determinadas situaciones se puede producir lo contrario. Sí, cabe la posibilidad de que exista una pérdida de peso en el embarazo.

Si eso te está sucediendo a ti o quieres ser mamá y tener toda la información al respecto, sigue leyendo. Vamos a conseguir sacarte de dudas.

La pérdida de peso durante el primer trimestre

Como hemos expuesto al comienzo de este artículo no siempre se gana peso durante la gestación sino que hay momentos en los que lo que se produce es una bajada del mismo.

Durante el primer trimestre le sucede a muchas mujeres que en lugar de poner kilos, los pierden. ¿Cómo puede ser posible esa situación? Muy sencillo, porque esas están haciéndole frente a situaciones realmente complejas como son estas:

  • Numerosas son las féminas que tienen náuseas matinales así como incluso vómitos. Se trata de síntomas que, como es de suponer, les llevará a perder peso porque muchas veces los alimentos que ingieren los acaban vomitando.
  • Por supuesto, hay que tener en cuenta que también puede causar esa situación el hecho de que el cuerpo está haciéndole frente a muchos cambios y está asumiendo un “trabajo” y un “esfuerzo” más fuertes de lo habitual. De ahí que hasta que se adapte puede generar pérdida de peso.
  • De la misma manera, no hay que pasar por alto que también pueden sufrir otros síntomas que les lleven a no ganar peso. Nos estamos refiriendo tanto al desarrollo de su sentido del olfato que les lleva a rechazar ciertos alimentos como a la falta de apetito. Y ambos son consecuencia del cambio hormonal que experimentan durante la gestación.

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Las náuseas y los vómitos pueden provocar la pérdida de peso

¿Qué hacer ante la pérdida de peso en el primer trimestre?

Partiendo de las situaciones que pueden dar lugar a esa pérdida de kilos, la mujer debe apostar por tomar una serie de medidas tales como las siguientes:

    • Es importante que vigile que se encuentra perfectamente hidratada a pesar de los vómitos y náuseas, ya que si no es así podría no solo marearse sino también provocar algún fallo a sus órganos. Por eso, es necesario que al día, como mínimo, tome unos 2 o 2,5 litros de agua.
    • De la misma manera, es imprescindible que lleve adelante una alimentación sana, completa y equilibrada. En la misma deben estar presentes de forma contundente las frutas y las verduras mientras que debe dejar de lado la cafeína, los alimentos fritos, los productos con mucho azúcar así como la carne y el pescado crudos.
    • En pro de acabar con las náuseas y los vómitos debe seguir una serie de trucos o consejos. Nos estamos refiriendo a algunos tales como realizar cinco comidas al día, oler un limón nada más levantarse, comer unas galletas saladas al despertarse por la mañana y chupar un hielo que tenga unas gotas de zumo de limón.
    • Evitar los platos muy especiados y los muy picantes es otra medida estupenda para conseguir hacerle frente a los citados síntomas del embarazo y, por tanto, para frenar la pérdida de peso.
    • De la misma manera, salvo que se esté llevando a cabo un embarazo de reposo, es recomendable que la mujer salga a caminar a diario. Se considera que el ejercicio la ayudará a respirar aire puro, a desestresarse y a ayudar a su cuerpo a que, poco a poco, vaya haciéndole frente a los cambios que está experimentando.

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Alimentación sana y completa

La pérdida de peso en el resto del embarazo

Después de ese primer trimestre complicado por los síntomas que trae consigo y por la “revolución” que supone en el cuerpo de la mujer, lo habitual es que en el resto del embarazo vaya recuperando el peso perdido e incluso aumentándolo. Tanto es así que se establece que lo habitual es que la futura mamá gane entre 9 y 15 kilos, aproximadamente.

No obstante, si después de esos tres primeros meses se sigue perdiendo peso, hay que ponerse en manos del médico porque esa situación lo que indicará es que hay algo que no va bien. Es decir, que existe algún problema ante el que hay que tomar medidas cuanto antes. Y para eso se realizarán analíticas y las demás pruebas que los profesionales sanitarios consideren oportunas.

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