BALEARES

Polémica sexista en una discoteca de Mallorca: ofrece entrada gratis a chicas mientras los chicos tienen que pagar hasta 35 euros

El local de ocio nocturno, ubicado en el Paseo Marítimo de Palma, permite a las mujeres entrar sin pagar si figuran en lista y llegan antes de la una de la madrugada

Polémica sexista en una discoteca de Mallorca: ofrece entrada gratis a chicas mientras los chicos tienen que pagar hasta 35 euros

Polémica en el mundo del ocio nocturno de Mallorca. Una conocida discoteca del Paseo Marítimo de Palma, ubicada en el emblemático espacio que en su día ocuparon Tito’s o Lío, ofrece la posibilidad de entrar gratis a las mujeres, mientras que los chicos tienen que pagar hasta 35 euros para entrar y disfrutar de la noche.

Se trata de la discoteca FITZ Mallorca, en cuya página web oficial figuran precios que varían según el sexo del cliente. Se trata de una casposa estrategia de marketing muy habitual en el mundo del ocio nocturno que, aunque esté legalmente aceptada, está considerada una práctica machista y sexista.

Para el público general, disfrutar de la noche en este local requiere rascarse el bolsillo. Las entradas para residentes oscilan entre los 20 y los 25 euros según el evento, mientras que la entrada anticipada estándar escala hasta los 35 euros. Sin embargo, la brecha de género entra en juego con la tercera opción de acceso. Si eres mujer y estás apuntada en lista, tienes la puerta abierta de forma totalmente gratuita, siempre y cuando accedas al establecimiento antes de la una de la madrugada.

Lejos de tratarse de un club nocturno cualquiera, la sala se ha consolidado como un punto de referencia clave en la agenda de ocio de las Islas Baleares. Su escenario no solo acoge de forma habitual las sesiones de los DJs más cotizados de la isla, sino que también sirve de escaparate para conciertos de grandes figuras del panorama musical urbano de renombre internacional de la talla de Morad.

¿Incurre la discoteca en una irregularidad?

Esta diferencia abismal ha reavivado el malestar en torno a unas tácticas de captación de clientes que muchos tildan de retrógradas. Y es que, aunque los locales de ocio nocturno y salas de fiesta disponen de la facultad de regular el acceso a sus instalaciones mediante el derecho de admisión, esta prerrogativa no es ni mucho menos un cheque en blanco.

El derecho de admisión está estrictamente sujeto al principio de no discriminación consagrado en la Constitución española. Por lo tanto, fijar tarifas distintas o conceder la gratuidad basándose de forma exclusiva en el sexo de la persona constituye una discriminación directa y una práctica rotundamente ilegal.

¿Cómo consigue entonces el local mantener este privilegio sin incurrir en una sanción administrativa? La clave reside en una calculada maniobra de ingeniería legal. Para esquivar las multas sin renunciar al tirón que supone atraer público femenino como reclamo, el sector de la noche ha tenido que reestructurar a fondo sus estrategias de acceso.

En lugar de expedir pases diferenciados por género, lo cual activaría de inmediato una infracción, los clubes recurren a herramientas de segmentación formalmente neutras.

Ofrecer una entrada gratuita reservada explícitamente a mujeres estaría castigado por la ley. En cambio, articular la gratuidad mediante una «lista de invitados» de chicas hasta una hora límite, tal y como ejecuta FITZ Mallorca, permite al local salvar la fiscalización legal. Una fina línea entre el truco de marketing y la artimaña legal que vuelve a situar las políticas de acceso de la noche palmesana en el ojo del huracán.

Lo último en OkBaleares

Últimas noticias