El Govern balear del PP participa en un acto organizado por la independentista Plataforma per la Llengua
También colaboró el Ayuntamiento de Alcudia donde el PP gobierna en coalición con Vox
Era una conferencia sobre la evolución de la identidad de Mallorca y su relación con el catalán


El Govern del PP, a través del Institut d’Estudis Baleàrics que dirige el alcalde de la localidad de Alaró de esta misma formación, Llorenç Perelló, junto al Ayuntamiento de Alcúdia gobernado en coalición por los populares y Vox, han colaborado en la organización de una charla identitaria organizada por la Plataforma per la Llengua que tuvo lugar este pasado viernes 28 de marzo en la Casa de la Cultura de esta localidad del noreste de Mallorca.
La Plataforma per la Llengua es una entidad secesionista subvencionada por la Generalitat de Cataluña y por el anterior Govern de la socialista Francina Armengol que espió a alumnos y profesores de los colegios catalanes para elaborar un informe sobre el uso del español en los centros educativos y que, entre otras iniciativas, puso en marcha una web para que los universitarios de Baleares denunciaran a los profesores universitarios que no usan el catalán en sus clases.
Bajo el título La lengua y la identidad en Mallorca, el pasado y el futuro, los historiadores Pere Salas y Antoni Mas debatieron sobre el particular en una charla moderada por el representante de la Plataforma per la Llengua, Miquel Gil.
Un evento de marcado carácter identitario en el que se debatió sobre la «evolución de la identidad colectiva en la isla y su relación con el catalán», y los desafíos que la lengua y la identidad propia afrontan de cara al futuro.
Con este encuentro la Plataforma per la Llengua, como exponía en la publicidad de la cita, pretendía poner de relieve «la importancia del catalán como elemento vertebrador de la sociedad mallorquina y ofrecer un análisis académico y divulgativo a la vez».
Los ponentes, por ello, aportaron su experiencia y conocimiento histórico trazando una línea sobre la evolución del catalán en la isla y analizando cómo los diferentes factores sociales, políticos y culturales han incidido en su situación actual.
Para Antoni Más “ser catalán en Mallorca quería decir superioridad a escala social, pertenencia que parte de un origen y unión con los demás territorios. La lengua era otro rasgo identificador porque era lo básico, un sentimiento básico», tal y como difundió la entidad organizadora en X.
Pere Salas por su parte defendió la tesis de que «el regionalismo no es incompatible con el nacionalismo. El regionalismo buscará que el país sea de utilidad para la madre patria. Es fortalecer estos elementos particulares para contribuir a los que son superiores.»
Ambos historiadores debatieron sobre el carácter de las identidades nacionales, la relación entre regionalismo y nacionalismo, las perspectivas de futuro de la mallorquinidad, la percepción social del catalán y las posibles estrategias para garantizar su continuidad en las generaciones futuras.
Para Pere Salas los estados-nación «tienen una etnia dominante. Cuando se crea el estado francés o inglés, se construye a partir del inglés o francés, porque les interesa la uniformidad de los ciudadanos mediante una historia, una cultura y una lengua comunes.»
Unos argumentos como se puede comprobar, en línea con una entidad que tiene como principal objetivo «poner el catalán en el centro del debate público y hacerlo desde un marco conceptual que favorezca su plena restitución y normalización».
La Plataforma per la Llengua, por ello, está en contra del uso del español por parte de los poderes públicos en Baleares. Así en el arranque de la presente legislatura, por ejemplo, calificó de «obsceno» que el Ayuntamiento de Calvià, gobernado por la coalición de PP y Vox, permitiera el uso del español en sus publicaciones al igual que el catalán, las dos lenguas oficiales de la Comunidad Autónoma.
Un «ejercicio de catalanofobia», lo calificaron. También el día antes de esa charla de Alcudia, el pasado jueves, un portavoz de esta entidad intervino en el pleno del Ayuntamiento de Palma gobernado por el PP, para denunciar la eliminación del catalán como requisito para trabajar en las empresas municipales.
«Estas políticas lingüísticas no quedarán impunes y que, tarde o temprano, el gobierno municipal tendrá que rectificar ante la presión social y legal·, manifestó su portavoz, Dídac Alcalà.