PRIMERA LÍNEA

Un activista climático al frente de la ‘manifa’ turismofóbica

Un activista climático al frente de la ‘manifa’ turismofóbica

Pere Joan Femenía, con estudios de Historia del Arte por la Universitat de les Illes Balears, ejerce desde 2019 como activista climático, manteniendo un silencio sepulcral —traducido: prudente, por afinidad con la izquierda— en los asuntos de la masificación turística durante la legislatura del Pacte del Progrés, entre 2019 y 2023. Para ser activista climático es condición indispensable ser de izquierdas o, como mínimo, un pusilánime afín al PP, porque también el centroderecha está en la pomada de la Agenda 2030.

Días pasados fueron identificadas algunas activistas que, en la localidad de Santa Maria del Camí, incurrieron en actos vandálicos contra inmobiliarias, en ejemplar sintonía con el manual de la kale borroka, que, al parecer, cuenta con el plácet de activistas climáticos detrás de la pancarta Menys Turisme + Vida. Se armó entonces la de Dios y el tal Femenía dijo que la detención de las activistas había supuesto que les saliera el tiro por la culata a quienes están a favor del modelo turístico vigente. Es más, en un artículo publicado en un digital cómplice con la extrema izquierda, el portavoz turismofóbico Pere Joan Femenía se mostraba contrario a la etiqueta turismo sostenible, pues no deja de ser un turismo fósil, aludiendo así a las emisiones de CO₂. Le salía, una vez más, la vena de activista climático, pero, insisto, sin decir ni pío durante la hegemonía del Pacte de Progrés a lo largo del octeto horrible.

Para el 26 de julio se anuncia una manifestación turismofóbica que cuenta con el apoyo incondicional del PSIB-PSOE y de Més, la extrema izquierda que, desde 2015, pulula por Baleares, con Armengol como líder suprema.

El clamor popular de rechazo ante el manual de la kale borroka turismofóbica ha obligado a recular a toda esta tropa de impresentables, aunque, al parecer, no cuela del todo en la Delegación del Gobierno, y esta es la razón de anunciar medidas severas si se observan actos de terrorismo urbano, que de eso va el manual de la kale borroka, heredero de las prácticas de los cachorros de ETA, incluido el uso del pasamontañas y la capucha, como cobardes que son. En las labores de seguimiento policial se utilizarán drones, más eficaces que los helicópteros.

Es muy de agradecer que la Delegación del Gobierno se comporte esta vez con determinación, sin plegarse a la voluntad sanchista de mirar hacia otro lado. ¿Tal vez porque la secretaria de Estado de Turismo es candidata del PSIB-PSOE a las elecciones autonómicas de 2027? No vaya a ser que.

Me temo que acabo de decir una estupidez, porque, en unas declaraciones recientes, Rosario Sánchez ha bendecido la manifestación del día 26. Incluso, al parecer, estará allí, detrás de la pancarta, con el objeto de pretender incomodar a la presidenta del Govern, Marga Prohens. Un sinsentido, porque hablamos nada menos que de la secretaria de Estado de Turismo, ahora travestida en bombera pirómana. Esta extrema izquierda siempre haciendo trampas.

¿Qué opinará el activista climático graduado en Historia del Arte sobre las consecuencias de la Muralla China, que se ve desde la Luna, en las butades de la Agenda 2030? A lo mejor piensa que hicieron bien los talibanes en dar matarile a los Budas de Bamiyán, levantados en Afganistán en el siglo VI.

Desconozco la capacidad de convocatoria para el aquelarre del domingo 26 de julio, aunque tengo por seguro que las trompetas del Jericó progresista se van a hartar de llamar a la movilización, y en la trampa caerán multitud de almas ingenuas que desconocen el flujo de las calles de Nueva York de lunes a viernes. No hay quien dé un paso, porque eso es lo que tiene ser una metrópoli. Y Palma, salvando las distancias, comienza a ser una metrópoli, por la sencilla razón de que ya está en la órbita del city break, porque se ha puesto de moda en las escapadas urbanas del fin de semana europeo.

El significado de esta actividad es que Palma se ha situado en el mapa de las ciudades europeas que deben tomarse en consideración no solo por la gastronomía, el arte, el patrimonio y la cultura, sino también por vincularse a lugares en disposición de marcar hoy la diferencia en los compromisos y las conductas de Occidente. En esas llegan estos descamisados, supuestamente buenistas, que pretenden derribar la economía que da empleo al 80 % de los trabajadores de Baleares.

No ofrecen alternativas. Solamente, un manual de la kale borroka. Igualito que las protestas en calçons a l’àmple o rebosillo en tiempos de Chopin y Sand. No hemos cambiado absolutamente nada en los últimos 187 años. Guay. Si bien, como canta Biel Majoral, fueron los mallorquines quienes vendieron sus haciendas al mejor postor y, con el tiempo, hicieron inviable la compra de vivienda para los oriundos. La libre circulación de personas y capitales, en cumplimiento de la normativa de la Unión Europea, nos ha condenado. Aunque, antes que nada, fuimos nosotros quienes vendimos cuando nadie nos obligaba a ello. Les recomiendo que busquen la canción de Majoral.

Es, en consecuencia, una simple movilización ideológica en la que pueden darse situaciones de kale borroka, porque hay mucho descerebrado que se apunta a cualquier sarao de izquierdas. En este caso, quien ha levantado la liebre es la plataforma Menys Turisme + Vida, dándole alas al manual de la kale borroka turismofóbica. Estudiar Historia del Arte para esto…

No tuvisteis bemoles para enfrentaros al Pacte por la masificación, que ya entonces existía. Ahora que gobierna el PP, ¿de verdad es el momento? Esto apesta demasiado a manipulación, a extrema izquierda. Le recomiendo a la presidenta Marga Prohens templanza y mantenerse sujeta a la razón.

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