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Adiós a la alergia dentro del coche: los 6 trucos infalibles que reducen hasta el 99% la entrada del polen

Alergia en el coche
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Con la llegada de la primavera, las alergias aumentan, sobre todo aquellas que son producidas por el polen. La ausencia de lluvias, además, y los altos niveles de contaminación de las ciudades están favoreciendo, según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, el fenómeno de inversión térmica, que impide a los pólenes abandonar la atmósfera y aumenta el tiempo de exposición. Los síntomas más habituales de la alergia son: irritación de ojos, congestión nasal, picores en la piel, estornudos y picor de garganta. Molestias que, sin duda, afectan a la conducción. Hay estudios que alertan de que los conductores alérgicos tienen un 30% más de probabilidad de sufrir un accidente de tráfico.

Por su parte, la DGT señala que estornudar durante cinco segundos seguidos mientras se conduce a 90 kilómetros por hora implica dejar de prestar atención a la carretera durante más de 125 metros. Asimismo, cuando el estornudo va acompañado de lagrimeo , por lo que, en caso de circular a 100 km/h, la distancia recorrida sin mirar a la carretera puede alcanzar los 140 metros. A esto hay que sumar que el 50% de los alérgicos sufre alteraciones del sueño, y el 40% de los que padecen rinitis alérgica sufren somnolencia diurna, lo que también afecta a la seguridad al volante.

Consejos para los conductores con alergia

«Conducir con alergia puede aumentar un 30% el riesgo de sufrir un accidente durante el trayecto. De hecho, hasta el 75% de las personas alérgicas admite que la alergia reduce su capacidad para conducir. Estos datos son preocupantes porque el 30% de la población padece algún tipo de alergia y que cada año más de un millón de personas acude por primera vez a la consulta de un especialista. Los expertos creen que en el año 2050 hasta el 50% de la población adulta sufrirá rinitis alérgica (por polen, fundamentalmente a la gramíneas). Además, más de la mitad de los alérgicos sufre alteraciones del sueño y 2 de cada 5 de quienes tienen rinitis también sufren somnolencia diurna, lo que interfiere en las actividades de su día a día», alerta la DGT.

  1. Lo primero y más importante es no automedicarse nunca. Ante la presencia de picor de ojos, destilación nasal, estornudos, problemas respiratorios, lo ideal es acudir al médico de cabecera e informarle de la necesidad de conducir. Casi el 20% de la población es alérgica, y se calcula que en el 2030 se llegará al 40%.
  2. Se recomienda que, en caso de que el vehículo no disponga de filtros HEPA, se proceda a su instalación, ya que ayudan a reducir la entrada de alérgenos.
  3. Durante episodios de alta concentración de polen, es preferible no utilizar el aire acondicionado ni abrir las ventanillas, para evitar la entrada de partículas.
  4. También es aconsejable el uso de gafas de sol, ya que protegen los ojos y disminuyen síntomas como el lagrimeo y el picor, además de evitar conducir en zonas húmedas o al amanecer.
  5. Se aconseja mantener el vehículo limpio, especialmente después de transportar animales domésticos, ya que el pelo de perros y gatos puede favorecer reacciones alérgicas.
  6. Cambiar o limpiar los filtros del habitáculo con regularidad, incluso más a menudo en primavera.

Bosch señala que «durante un viaje de una hora de duración, en el interior de un coche penetran hasta 100.000 litros de aire. Ese aire que los ocupantes respiran debería de estar libre de polvo, humo, polen, cenizas u otras materias nocivas». En este contexto, los filtros de aire son fundamentales y deben mantenerse en buen estado para garantizar su eficacia, ya que cumplen varias funciones esenciales: purifican el aire que se respira dentro del vehículo al retener partículas y polvo del exterior, evitando que el ambiente del habitáculo se contamine; protegen a los ocupantes impidiendo la entrada de agentes perjudiciales, como partículas tóxicas o infecciosas, lo que resulta especialmente importante para personas alérgicas durante las épocas de polinización; ayudan a eliminar el vaho del parabrisas al permitir la entrada de aire más seco, mejorando la visibilidad; y, además, mantienen limpio el sistema de ventilación, evitando la acumulación de partículas que podrían acabar entrando en el interior del vehículo.

El cansancio pasa factura

Más allá de la alergia, la DGT alerta sobre la fatiga y el sueño al volante.  El cansancio es una sensación física o mental tras un esfuerzo prolongado; el conductor nota pesadez o falta de energía, pero suele recuperarse con pausas. Mientras, la fatiga es un estado más profundo y peligroso, que no mejora con breves descansos y que reduce de forma notable la atención, los reflejos y el tiempo de reacción. «El cansancio se alivia durmiendo, mientras que la fatiga puede mantenerse pese al descanso y afectar el rendimiento físico y mental», explica Antoni Esteve, médico especialista en sueño.

Ante cualquier signo de cansancio, detén el vehículo en un lugar seguro y descansa; incluso una pausa de 20 a 30 minutos puede ser vital. Es importante dormir bien antes de viajar, evitar conducir con fatiga acumulada y parar cada dos horas o 200 kilómetros.

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