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No puedes pedir más: la playa secreta cerca de Barcelona que tiene un chiringuito y nunca se llena de gente

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Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Más allá de los atractivos turísticos de Barcelona, una de las ciudades más visitadas de todo el mundo, hay quienes buscan disfrutar de la calma y la tranquilidad en las playas de aguas cristalinas. Pues bien, a apena media hora de la capital catalana hay una cala poco transitada de arena suave que merece muchísimo la pena para tomar el sol y darse un chapuzón. Situada entre Sitges y Castelldefels, Cala Ginesta se ha convertido en el rincón favorito de muchos locales y turistas para pasar las vacaciones de verano.

Cala Ginesta

Cala Ginesta es una encantadora playa situada en el municipio de Sitges con unas dimensiones de 45 metros de ancho por 100 metros de largo. Es perfecta para relajarse y observar los veleros y barcos del puerto cercano. Además, a pocos pasos de la playa se encuentra un sendero que atraviesa el Parque Natural del Garraf, ideal para una excursión antes o después de disfrutar del mar.

Chiringuito Punta Roca

Esta cala alberga el chiringuito Punta Roca, que combina vistas al mar con una decoración balinesa. Su carta incluye una excelente selección de bebidas y platos veraniegos, destacando especialmente por la calidad de su brasa para carnes, pescados y mariscos, y por sus deliciosos arroces.

La fusión de la gastronomía catalana con la tradición culinaria japonesa se refleja en platos únicos, como el falso nigiri de anguila y manzana, haciendo de este chiringuito un lugar ideal para disfrutar de una experiencia gastronómica inolvidable.

Cómo llegar

Aunque la localidad cuenta con una estación de Rodalies de la línea R2Sud, no es posible llegar a la cala en tren, ya que está a más de tres horas caminando desde la estación.

La mejor opción de transporte público es el autobús L94, que se toma desde la estación de tren de Castelldefels. Sin embargo, es necesario caminar unos 20 minutos desde la parada Passeig Marítim – Port Ginesta hasta la playa. La opción más rápida es el coche, accesible desde las carreteras C-31 y C-32.

Sitges

Situada a unos 35 kilómetros al sur de Barcelona, Sitges es un refugio tanto para barceloneses como para visitantes que buscan disfrutar de la playa y del ambiente relajado de sus terrazas, lejos del bullicio de una gran ciudad.

Situada en la Costa de Garraf, Sitges disfruta de un clima templado gracias a su cercanía al mar Mediterráneo y la protección de las montañas. Cuenta con cuatro kilómetros de playas de arena dorada y fina de las que se puede disfrutar durante todo el año, algunas de las cuales han sido galardonadas con la «Bandera Azul», garantizando la calidad del agua y de las instalaciones para los bañistas. Algunas playas son ideales para familias, con aguas poco profundas y oleaje suave, mientras que otros buscan rincones más apartados para practicar nudismo.

Lugares de interés

Sitges ofrece una variedad de atracciones que hacen de ella un destino destacado cerca de Barcelona. Una de las experiencias imperdibles es visitar la Parroquia de San Bartolomé y Santa Tecla, situada en una colina con vistas panorámicas al Paseo Marítimo y al Mediterráneo. Esta iglesia barroca del siglo XVII se distingue por su fachada con dos campanarios y su interior que alberga retablos renacentistas y barrocos, así como dos sepulcros góticos y un impresionante órgano.

El Palacio Maricel, construido entre 1913 y 1916 sobre antiguas casas de pescadores y un hospital, destaca como otro de los lugares más bellos de Sitges. Este edificio de estilo novocentista, financiado por Charles Deering, cuenta con elementos arquitectónicos de diversas regiones de España. Su exterior blanco y azul invita a explorar sus impresionantes salas modernistas, las terrazas y el claustro, que ofrecen vistas espectaculares desde lo alto.

El casco antiguo de Sitges es otro tesoro por descubrir, donde los edificios modernistas construidos por los Indianos cuentan historias de riqueza y tradición. Calles adoquinadas como la Davallada llevan a los visitantes por antiguas casas de pescadores y fragmentos de la muralla medieval. Una visita guiada por éste encantador laberinto urbano es ideal para conocer la historia y los rincones más singulares de la ciudad.

El Paseo Marítimo de 2,5 kilómetros, que va desde la Parroquia de San Bartolomé y Santa Tecla hasta los Jardines de Terramar, permite disfrutar de las playas urbanas y la arquitectura modernista a lo largo del camino. Es un lugar ideal para observar la vida cotidiana y disfrutar de la brisa marina mientras se admiran los edificios históricos y se interactúa con la comunidad local.

Finalmente, los Jardines de Terramar, situados entre el mar y un campo de golf, ofrecen un entorno natural tranquilo para relajarse. Con pequeños lagos artificiales y senderos arbolados, estos jardines son perfectos para un paseo tranquilo que completa la experiencia de visita a Sitges.

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