Cómo configurar el móvil para fotografiar las Perseidas la noche del 12 al 13 de agosto
Fotografiar las Perseidas con el móvil exige ajustes manuales, trípode y paciencia en la madrugada del 13 de agosto
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El 12 de agosto va a ser una fecha marcada en el calendario astronómico español. Por la tarde, el eclipse solar total cruzará la península de Galicia a Baleares, el primero de estas características que se ve desde España en más de un siglo. Pero el espectáculo no termina cuando se pone el sol, ya que pocas horas después arranca el pico de actividad de las Perseidas, la lluvia de estrellas más popular del verano, y fotografiar las Perseidas con el móvil se convierte en el segundo reto fotográfico del día.
La mayor densidad de meteoros se producirá entre las 4:00 y las 6:00 de la madrugada del miércoles 13 de agosto, coincidiendo además con la luna nueva. Sin luz lunar que sature el cielo, las zonas alejadas de la contaminación lumínica podrán contar entre 60 y 100 meteoros por hora, una cifra que compensa quedarse despierto después de haber pasado la tarde pendiente del eclipse.

Por qué esta noche es distinta
A diferencia del eclipse, que exige un filtro solar homologado bajo la norma ISO 12312-2 para no dañar el sensor, tal y como expliqué ayer en la guía para fotografiar el eclipse solar con el móvil, las Perseidas no necesitan ninguna protección especial. El reto aquí no es el exceso de luz, sino todo lo contrario. Hay que exprimir al máximo la poca luz disponible en un cielo nocturno.
Ajustes de cámara para fotografiar las Perseidas con el móvil
El modo automático rara vez sirve para esto. Conviene entrar en el modo manual o profesional de la cámara, disponible en buena parte de los móviles de gama media y alta, y tocar cuatro parámetros. Son el enfoque, que debe fijarse manualmente en infinito para evitar que el sistema busque de forma automática y pierda tiempo; la velocidad de obturación, entre 10 y 20 segundos si el móvil lo permite, para dar tiempo a que la estela del meteoro quede registrada; el ISO, entre 800 y 3.200 según el ruido que tolere el sensor; y el balance de blancos, mejor en manual para evitar tonos anaranjados por la contaminación lumínica cercana.
Los móviles con modo astrofotografía integrado, como los Pixel o algunos Galaxy recientes, simplifican el proceso porque calculan exposiciones largas y las combinan para reducir el ruido. Aun así, conviene desactivar el HDR y el flash, que no aportan nada en un escenario nocturno y solo introducen artefactos en la imagen.
Trípode, encuadre y paciencia
Ningún ajuste sirve de nada si el móvil se mueve durante la exposición. Un trípode, aunque sea de los económicos que se acoplan a una funda, es imprescindible, y conviene disparar con temporizador o mando remoto para no tocar la pantalla en el momento del disparo. El radiante de las Perseidas, el punto del cielo del que parecen surgir los meteoros, está en la constelación de Perseo, pero no hace falta encuadrarlo directamente, la mayoría de las estelas se ven mejor apuntando a una zona amplia de cielo oscuro, lejos de farolas y con algo de horizonte para dar perspectiva a la imagen.
La paciencia es la otra herramienta imprescindible. Ni el ojo humano ni el sensor de un móvil captan un meteoro por disparo, así que la técnica habitual consiste en encadenar decenas de exposiciones seguidas y quedarse con las que hayan pillado alguna estela. Algunas aplicaciones de fotografía nocturna permiten programar ráfagas automáticas con intervalos fijos, lo que evita estar pendiente del móvil durante horas.
Un mismo día, dos fenómenos y dos formas de fotografiarlos
El 12 y 13 de agosto van a poner a prueba la cámara del móvil de forma muy distinta según el momento del día. Por la tarde, la prioridad es proteger el sensor del sol; por la noche, sacarle el máximo partido a la escasa luz disponible. Quien decida documentar ambos fenómenos hará bien en revisar antes los ajustes de cada uno, porque lo que funciona para el eclipse, velocidades rápidas, ISO bajo y filtro solar, es prácticamente lo contrario de lo que pide una noche de estrellas fugaces.