TELESCOPIO HUBBLE

La NASA busca una empresa que rescate el telescopio Hubble: sin motor, caerá entre 2033 y 2034 y habría que hacer la misión como tarde en 2032

Las empresas tienen hasta el 30 de noviembre para responder y la agencia calcula que la misión tendría que hacerse como tarde en 2032, tras el intento fallido de rescatar el observatorio Swift.

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El telescopio Hubble sujeto por el brazo robótico del transbordador Discovery en febrero de 1997
El telescopio Hubble sujeto por el brazo robótico del transbordador Discovery en febrero de 1997
Adrián Villellas

La NASA ha abierto una consulta a la industria privada para alargar la vida del telescopio espacial Hubble. El observatorio lleva 36 años en órbita y cae despacio hacia la Tierra. La agencia publicó el 29 de octubre una solicitud de información dirigida a las empresas de servicio en el espacio.

Según la nota de la NASA, el Hubble entrará probablemente en la atmósfera entre 2033 y 2034. Por eso la agencia calcula que cualquier misión tendría que hacerse, como tarde, en 2032.

Tres opciones sobre la mesa

La solicitud está publicada en SAM.gov, el portal federal de contratación de Estados Unidos. Las respuestas se admiten hasta las 15:00, hora del este, del lunes 30 de noviembre. En la España peninsular serán las 21:00.

La NASA plantea tres caminos. El primero es una misión que suba el telescopio a una órbita más alta para prolongar su vida científica. El segundo, una revisión que amplíe sus capacidades.

La tercera opción es la despedida, con una reentrada segura y controlada en la atmósfera o su retirada en órbita cuando termine su misión. La NASA la incluye en la misma solicitud que las otras dos.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, defendió la consulta en el comunicado. «Si hay formas innovadoras y rentables de alargar la vida de un activo que ya está en órbita, se lo debemos al contribuyente estadounidense y a la comunidad científica», dijo.

Sin motor para subir

Como todos los satélites en órbita baja, el Hubble pierde altura por el rozamiento con las capas altas de la atmósfera. La agencia recuerda que el telescopio no tiene un sistema de propulsión propio con el que mantener su órbita.

En la época del transbordador, ese descenso tenía arreglo. Según el archivo de la NASA, al acabar muchas visitas se usaban los propulsores de la nave para dejarlo algo más arriba.

Nicky Fox dirige la Dirección de Misiones Científicas de la NASA como administradora asociada. «La industria comercial ha evolucionado rápidamente en los últimos años para ofrecer nuevas capacidades de captura y servicio de satélites en el espacio», afirmó en la misma nota.

Cinco visitas en transbordador

El Hubble despegó el 24 de abril de 1990 a bordo del Discovery. Fue el primer observatorio espacial pensado para que los astronautas lo repararan en órbita.

Esa idea resultó decisiva enseguida. Poco después del lanzamiento, la NASA descubrió que su espejo principal tenía una aberración que emborronaba las primeras imágenes.

Los astronautas corrigieron el fallo en la primera misión de servicio, en diciembre de 1993. Después llegaron otras cuatro, en 1997, 1999, 2002 y 2009, según la página de la NASA sobre las misiones al Hubble. Volaron 32 astronautas de Estados Unidos, Francia y Suiza en cuatro transbordadores distintos.

La última, en mayo de 2009, dejó el telescopio en su mejor momento científico. John Grunsfeld fue quien más veces viajó hasta él, tres, y quien más paseos espaciales hizo a su alrededor, ocho.

Los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feustel durante el último paseo espacial junto al telescopio Hubble en 2009
Los astronautas John Grunsfeld (izquierda) y Andrew Feustel, durante el quinto y último paseo espacial de la misión STS-125 al Hubble, el 18 de mayo de 2009. (Foto: NASA)

El precedente fallido de Swift

La NASA ya ensayó este año algo parecido con otro observatorio sin propulsión, el Neil Gehrels Swift. En septiembre de 2025 contrató a Katalyst Space, una empresa de Flagstaff (Arizona). Tenía un año para construir un satélite capaz de alcanzarlo, agarrarlo y subirlo.

Ese vehículo, llamado LINK, despegó en julio de 2026 desde el atolón de Kwajalein, en las Islas Marshall. Tras las primeras pruebas sufrió cortes de comunicación y problemas para controlar su orientación. La NASA y Katalyst renunciaron entonces a la captura.

Según el balance de la NASA, LINK pasó a entre 12 y 15 kilómetros de Swift y reentró en la atmósfera el 25 de septiembre. Swift hizo su última observación el 20 de octubre, a menos de 275 kilómetros de altura.

«No logramos todos los objetivos que nos marcamos, pero en menos de un año pasamos del concepto de la misión a lanzar y operar el primer robot espacial comercial», reconoció Ghonhee Lee, consejero delegado de Katalyst Space.

Un telescopio con lista de espera

El Hubble completó el 19 de septiembre su vuelta número 200.000 alrededor de la Tierra. Ha recorrido más de 8.000 millones de kilómetros y suma más de 1,7 millones de observaciones, según el recuento de la NASA.

Cada año, los astrónomos piden unas siete veces más tiempo de observación del que hay disponible. La razón está en su luz ultravioleta y visible, que completa lo que ven los telescopios James Webb y Roman.

En mayo, OKdiario ya explicó por qué el telescopio Hubble tenía los días contados. La agencia mantiene en servicio naves aún más veteranas, como la sonda Voyager 1, lanzada en 1977. También compra a empresas privadas servicios como los vuelos tripulados de SpaceX a la Estación Espacial.

Ni presupuesto ni empresa elegida

El comunicado no dice cuánto dinero estaría dispuesta a gastar la NASA. Tampoco aclara si habrá una convocatoria formal cuando se cierre el plazo.

La nota no precisa cuántos años de ciencia ganaría el Hubble con una subida de órbita, ni a qué altitud habría que llevarlo. Fox menciona además una futura misión insignia que tomará el relevo, sin nombre ni calendario.

La experiencia de Swift deja un aviso. «Desde el principio, esta fue una misión de alto riesgo y alta recompensa», dijo de aquel intento Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica de la NASA.

El Hubble es un proyecto conjunto de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA). Lo gestiona el Centro Goddard de Vuelos Espaciales, en Greenbelt (Maryland), con apoyo de Lockheed Martin Space.

La nota se ha publicado en la web científica de la NASA el 30 de octubre de 2026.

Crédito de la imagen: NASA.

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