CARRERA ESPACIAL

946 millones de dólares: la NASA compra a SpaceX tres vuelos tripulados más a la Estación Espacial Internacional mientras la Starliner de Boeing sigue sin certificar

Los tres vuelos estarán listos en 2027 y 2028, incluyen carga y bote salvavidas y salen a una media de unos 315 millones cada uno, según el cálculo de esta redacción, mientras Boeing prevé volver a llevar astronautas en la Starliner para 2028.

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Despegue del Falcon 9 con la cápsula Dragon de la misión Crew-13 en Cabo Cañaveral; la NASA ha comprado a SpaceX tres vuelos tripulados más
Despegue del Falcon 9 con la cápsula Dragon de la misión Crew-13 en Cabo Cañaveral; la NASA ha comprado a SpaceX tres vuelos tripulados más
Adrián Villellas

El jueves 1 de octubre, a las 11:10 de la mañana en Florida (las 17:10 en la España peninsular), un cohete Falcon 9 despegó de Cabo Cañaveral con cuatro tripulantes camino de la Estación Espacial Internacional. Era la misión Crew-13, la decimotercera rotación de astronautas que SpaceX hace para la NASA, y la agencia ya había firmado trece días antes la compra de tres vuelos más.

El 18 de septiembre, la NASA adjudicó a SpaceX las misiones Crew-15, Crew-16 y Crew-17 por 946 millones de dólares. Con ellas, la empresa suma 17 misiones con astronautas dentro del contrato de transporte tripulado comercial, y el valor total de ese contrato con SpaceX sube a 5.920 millones de dólares.

Según la nota de la NASA, el cambio «ayuda a la NASA a mantener el acceso a la estación espacial con dos socios industriales comerciales de tripulación distintos». Los vuelos tendrán fechas de disponibilidad en 2027 y 2028, y el periodo del contrato se extiende hasta 2030.

Qué compra la NASA con 946 millones

La cifra no paga solo los asientos. «El valor de esta modificación para las tres misiones y los servicios asociados es de 946 millones de dólares», escribe la agencia, y precisa que incluye «las operaciones en tierra, de lanzamiento, en órbita y de regreso y recuperación, el transporte de carga en cada misión y una capacidad de bote salvavidas mientras está acoplada a la Estación Espacial Internacional».

Esa función de bote salvavidas significa que la cápsula Dragon permanece unida a la estación durante toda la estancia y sirve para evacuar a la tripulación si hay una emergencia a bordo.

La NASA lo define como una modificación de contrato «a precio fijo cerrado, de entrega indefinida y cantidad indefinida». En la práctica, la empresa cobra un importe pactado por cada misión y la agencia puede ir encargando vuelos según los necesite. La compra llega después de que la NASA publicara en mayo un aviso de intención de adquirir estas misiones, y se ha hecho sin concurso, con SpaceX como única fuente.

Según un cálculo de esta redacción, si la cifra se reparte a partes iguales sale a unos 315 millones de dólares por vuelo. En agosto de 2022, la NASA había adjudicado por 1.436.438.446 dólares las cinco misiones anteriores (de Crew-10 a Crew-14), y la misma cuenta da unos 287 millones por vuelo con sus servicios incluidos.

Un contrato que empezó en 2014 con dos empresas

El programa de tripulación comercial nació para cubrir el hueco que dejó la retirada del transbordador espacial en 2011, cuando los astronautas estadounidenses pasaron a depender de las naves rusas Soyuz. En septiembre de 2014, la NASA eligió a Boeing y a SpaceX con contratos de hasta 4.200 y 2.600 millones de dólares, respectivamente.

«Desde el primer día, la Administración Obama dejó claro que la nación más grande de la Tierra no debería depender de otras naciones para llegar al espacio», dijo entonces Charlie Bolden, administrador de la NASA, en el Centro Espacial Kennedy. Cada empresa debía hacer al menos un vuelo de prueba con un astronauta de la NASA a bordo y, tras la certificación, entre dos y seis misiones a la estación.

SpaceX obtuvo esa certificación en noviembre de 2020. Su cápsula Dragon, lanzada sobre el cohete Falcon 9, lleva hasta cuatro astronautas y carga crítica en cada viaje. Doce años después de aquel reparto, la empresa casi triplica el máximo de seis misiones que preveía el contrato original, con 17 encargadas.

El aviso del inspector general sobre los vuelos que faltaban

El 30 de junio, la Oficina del Inspector General de la NASA, el órgano que audita a la agencia, publicó un informe sobre el programa de tripulación comercial. En él recordaba que el valor total de los contratos de 2014 ha subido ya a más de 8.000 millones de dólares.

«Hoy, la NASA no tiene suficientes vuelos contratados para tripular por completo la ISS hasta 2030, el final previsto de la vida operativa de la estación, por lo que tendrá que comprar vuelos adicionales a Boeing o a SpaceX», escribía el inspector general.

El mismo informe señalaba que la agencia ya había gastado 17 millones de dólares extra «para adelantar vuelos de SpaceX previstos originalmente para Starliner», la nave de Boeing, y que, según estimaciones recientes, Starliner no obtendría la certificación para llevar personas «hasta 2027 como pronto».

Starliner volverá a volar, pero sin tripulación

La Starliner sufrió problemas con sus propulsores durante su primer vuelo con astronautas, en junio de 2024, y regresó vacía a la Tierra. La NASA lo clasificó como un accidente de tipo A, su categoría más grave.

El 28 de septiembre, NASA y Boeing presentaron su plan para la nave. «Empezamos con una misión Starliner-1 sin tripulación a la Estación Espacial Internacional para validar las mejoras hechas en la nave y reunir los datos de vuelo que necesitamos», dijo Jared Isaacman, administrador de la NASA. «Nuestro plan actual es volver a llevar astronautas en Starliner-2 para 2028», añadió.

La nave Starliner de Boeing acoplada al módulo Harmony de la Estación Espacial Internacional en julio de 2024
La Starliner de Boeing, acoplada al módulo Harmony de la Estación Espacial Internacional el 3 de julio de 2024, en una foto de larga exposición tomada desde la estación. (Foto: NASA)

La Starliner-1 podría volar en diciembre de este año o en enero de 2027. Dana Weigel, responsable del Programa de Órbita Terrestre Baja de la NASA, lo describió como «un paso crítico en el camino hacia la certificación completa del sistema». La agencia también prevé ejercer las opciones de un quinto y un sexto vuelo de Starliner y certificar el cohete Vulcan para cuando el Atlas V haga su último lanzamiento.

Crew-13 y Crew-14 abren el camino

Mientras tanto, SpaceX sigue volando. La misión Crew-13 llevó a los astronautas de la NASA Jessica Watkins y Luke Delaney, al canadiense Joshua Kutryk y al cosmonauta ruso Sergey Teteryatnikov. Según la agencia, el vuelo de unas 7 horas y 50 minutos iba a ser el más rápido entre lanzamiento y acoplamiento de una nave estadounidense en la historia de la estación.

«Crew-13 es otra demostración de la capacidad sin igual de Estados Unidos en los vuelos espaciales tripulados y de la fortaleza de nuestras alianzas comerciales», dijo Isaacman ese día. Lori Glaze, administradora asociada de la Dirección de Misiones de Vuelos Espaciales Tripulados, añadió que «cada misión a la estación espacial se suma a nuestro plan para la exploración».

Retransmisión oficial del lanzamiento de la misión Crew-13 de SpaceX para la NASA. Vídeo: NASA

La tripulación trabajará con tejidos derivados de células madre humanas y con un sistema de cultivo de plantas casi autónomo, en una estación que acaba de recibir una nave con experimentos para fabricar retinas artificiales. La siguiente rotación, Crew-14, despegará no antes de la primavera de 2027 con Kayla Barron, Chris Birch, el japonés Makoto Suwa y el ruso Arutyun Kiviryan. Detrás llegarán Crew-15, Crew-16 y Crew-17.

Lo que la nota de la NASA no aclara

La nota no da nombres de tripulantes ni fechas concretas de lanzamiento para las tres nuevas misiones, solo que estarán disponibles en 2027 y 2028. Tampoco desglosa el precio por vuelo, de modo que la cifra de unos 315 millones calculada por esta redacción es una media que mezcla asientos, carga y servicios.

El calendario depende además de otras dos piezas. La primera es Starliner, cuya certificación sigue pendiente y que la NASA quiere mantener como segundo proveedor. La segunda es el final de la propia estación, previsto para 2030, cuando un vehículo de desorbitado que también desarrolla SpaceX, adjudicado en 2024 por hasta 843 millones de dólares, la guiará hasta su reentrada controlada.

La agencia deja abierta la puerta a más compras. Según la nota, la modificación actual «no impide que la NASA busque futuras modificaciones del contrato para servicios de transporte adicionales, según sea necesario», algo que encaja con el ritmo de una empresa que ya ha llegado a recuperar cuatro propulsores en un mismo día.

La nota de la NASA se publicó el 18 de septiembre de 2026 en la web de la agencia.

Crédito de la imagen: NASA/Joel Kowsky.

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