Santoral

¿Qué santos se celebran hoy, jueves 3 de abril de 2025?

Santos 3 abril
San Nicetas de Medicio.
Blanca Espada

¿Qué santos se celebran hoy, jueves 3 de abril de 2025?  Aunque muchos asocian el santoral a una simple lista de nombres, lo cierto es que detrás de cada fecha hay historias fascinantes, llenas de sacrificios, fe y, en muchos casos, valentía ante la adversidad. El 3 de abril no es la excepción: es una jornada dedicada a figuras que, aunque separadas por siglos y culturas, comparten un legado espiritual digno de recordar. Esta fecha conmemora la vida de personas que supieron defender sus creencias, inspirar a otros y dejar una huella profunda en la historia religiosa.

Hoy, jueves 3 de abril de 2025, el calendario litúrgico recuerda a cuatro santos de trayectorias muy distintas: San Nicetas de Medicio, San José Himnógrafo, San Ricardo de Chichester y San Juan de Piña. Algunos fueron monjes perseguidos por su fe, otros poetas o defensores del arte sacro, mientras que algunos dedicaron su vida entera a la justicia o a las letras. Desde Bizancio hasta Inglaterra, desde Sicilia hasta el corazón de España, todos tienen en común su impacto duradero en el pensamiento cristiano y cultural. A continuación, te contamos quiénes fueron estas figuras, qué hicieron para merecer su lugar en el santoral y por qué se les recuerda especialmente en este día. Si te interesa conocer más allá del simple nombre que aparece en un calendario, acompáñanos a descubrir la vida y obra de estos cuatro personajes que hoy, 3 de abril, son recordados por la Iglesia y conocer al resto de santos que hoy se celebran.

San Nicetas de Medicio

San Nicetas de Medicio, también conocido como Nicetas el Confesor, fue una figura destacada del cristianismo bizantino, venerado por su firme defensa del culto a las imágenes durante el período de la iconoclasia. Nació en Cesarea de Bitinia, y desde muy pequeño se sintió atraído por la vida espiritual. Tras la muerte de su madre, su padre se hizo monje, y Nicetas fue criado por su abuela, creciendo en un ambiente profundamente religioso. Muy joven ingresó al monasterio de Medikion, donde su vida ascética y su fervor religioso no tardaron en destacar.

Cuando su mentor Nicéforo enfermó, fue Nicetas quien tomó el mando del monasterio y, tras su fallecimiento, fue elegido como hegumeno (abad). Su defensa férrea del culto a las imágenes lo llevó a enfrentarse al poder imperial: fue encarcelado en dos ocasiones y finalmente exiliado durante el reinado del emperador León V el Armenio. A pesar del sufrimiento, no cedió en su fe, y cuando fue liberado tras la muerte del emperador, decidió retirarse a un monasterio cercano a Constantinopla. Allí falleció en el año 824.

San Nicetas fue un ejemplo de vida austera, bondadosa y comprometida con la verdad de su fe. Se le atribuyen dones milagrosos y se le recuerda por su piedad, su capacidad de atracción espiritual y su firmeza frente a la persecución. Su legado ha perdurado en manuscritos de varias iglesias ortodoxas y en himnos que aún se le dedican.

San José Himnógrafo

San José Himnógrafo, también conocido como José el Méloda, fue uno de los más grandes compositores litúrgicos de la Iglesia Ortodoxa. Nacido en Sicilia en el año 816, su vida estuvo marcada por la música sacra y la lucha contra la herejía iconoclasta. Su familia tuvo que huir del avance musulmán en Sicilia, y en su juventud ingresó al monasterio de Latomus en Tesalónica, donde desarrolló una intensa vida ascética.

Más adelante, fue enviado a Constantinopla por su mentor Gregorio de la Decápolis, para unirse a la resistencia espiritual contra el emperador León V el Armenio. En el trayecto, sin embargo, fue capturado por piratas y vendido como esclavo en Creta, donde pasó seis años encarcelado. Según sus biógrafos, fue milagrosamente liberado por la intercesión de San Nicolás de Mira y regresó a Constantinopla, donde continuó su labor religiosa y musical.

San José no solo fue perseguido por su fidelidad al culto de las imágenes, sino también por su posición firme frente a los emperadores contrarios a esta devoción. Fue finalmente rehabilitado por la emperatriz Teodora y nombrado sceuophylax, un cargo de gran importancia en la Iglesia bizantina. Murió en 886, dejando una inmensa obra himnológica, por la que es considerado el «poeta de los cánones», y venerado como uno de los grandes pilares de la liturgia ortodoxa.

San Ricardo de Chichester

En el occidente cristiano, el 3 de abril también se recuerda a San Ricardo de Chichester, una figura inglesa nacida en Droitwich, Worcestershire, en 1197. Su vida estuvo marcada por la fidelidad a la Iglesia frente al poder político. Fue formado en importantes centros del saber como Oxford, París y Bolonia, y se destacó por su inteligencia y carácter firme. Fue elegido obispo de Chichester en 1244, pero su nombramiento fue rechazado por el rey Enrique III de Inglaterra, quien prefería a un aliado político en ese cargo.

Ricardo no se dejó vencer: acudió al papa Inocencio III, quien validó su elección y presionó al rey hasta que aceptó. Durante ese año de conflicto, Ricardo vivió de la caridad, sin recibir sueldo alguno. Ya como obispo, llevó una vida austera y entregada a los más necesitados, donando buena parte de sus ingresos a obras de caridad y redactando estatutos para mejorar la vida del clero.

En 1253, fue llamado a predicar en favor de las Cruzadas, pero falleció ese mismo 3 de abril en Dover, cuando iba a consagrar una iglesia. Fue canonizado en 1262 y su tumba se convirtió en un lugar de peregrinación, aunque su altar fue destruido más tarde durante la Reforma Anglicana. San Ricardo es recordado como un obispo justo, humilde y firme ante la injusticia, tanto eclesiástica como política.

San Juan de Piña

Aunque no es tan conocido como los anteriores, San Juan de Piña representa una figura peculiar en el santoral del 3 de abril. Fue un escribano real en tiempos de Felipe II y, además, un apasionado escritor y amigo íntimo de Lope de Vega. De hecho, fue él quien ofició como notario en la boda del dramaturgo y en la dote de su hija al entrar en un convento. Su amor por las letras y su talento narrativo lo llevaron a escribir obras que se apartaban de la moralidad tradicional, apostando por la forma, el lenguaje decorativo y el esteticismo.

Entre sus libros más destacados figuran las Novelas exemplares y prodigiosas historias, Varias fortunas, y la sorprendentemente original Casos prodigiosos y cueva encantada, en la que mezclaba el estilo de la comedia de capa y espada con elementos de fantasía, travestismo y simbolismo. Su obra era refinada, con un estilo que algunos podrían considerar adelantado a su tiempo.

San Juan de Piña fue también un admirador confeso de la cultura francesa, algo poco habitual en su época, y no temía mostrarlo en sus escritos. Más allá de su faceta literaria, es recordado por su papel en la vida cultural y religiosa del Siglo de Oro español. Su santidad ha sido reconocida por su entrega al arte, la palabra y su papel clave en preservar muchos momentos importantes de su tiempo como notario y testigo.

Otros santos que se celebran el 3 de abril:

Junto a los mencionados en este día se celebra también a estos otros santos:

  • San Sixto I, papa
  • Santos Cresto y Papo de Tomis, mártires
  • San Ulpiano de Tiro, mártir (
  • San Juan de Nápoles, obispo
  • Beato Gandulfo de Binasco Sacchi, presbítero
  • Beato Juan de Pina, presbítero
  • San Luis Scrosoppi, presbítero
  • Beato Pedro Eduardo Dankowski, presbítero y mártir

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