La justicia absuelve a Francis Franco y asegura: «No hay prueba suficiente de conducción temeraria»
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La Audiencia Provincial de Teruel ha absuelto a Francis Franco de los delitos por los que, en primera instancia, le había condenado el Juzgado de lo Penal de la capital turolense el pasado 8 de febrero, al considerar que no hay prueba de cargo suficiente para condenarle.
Así lo indica en la sentencia dictada por el tribunal presidido por Fermín Hernández Gironella, órgano que no ha admitido como hechos probados el relato aceptado inicialmente por el Juzgado de lo Penal de Teruel, por el que se le condenó.
El juzgado de lo Penal de Teruel condenó a Franco Martínez-Bordíu a la pena de 18 meses de prisión por un delito de atentado contra la autoridad, 12 meses de prisión por un delito de conducción temeraria y a 12 meses de multa por el delito de daños por los hechos ocurridos el 30 de abril de 2012 en la carretera N-234 (Sagunto-Burgos). Hecha pública la sentencia, Francis Franco recurrió ante la Audiencia Provincial de Teruel, que ahora dicta su absolución.
La sentencia inicial del Juzgado de lo Penal de Teruel, que ha recurrido con éxito Francisco Franco Martínez-Bordíu, recoge que, entre las 7.00 y las 7.30 horas del día 30 de abril de 2012, dos agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Destacamento de Tráfico de Monreal del Campo (Teruel) observaron el vehículo Toyota Hilux, conducido por el acusado Francisco de Asís Franco Martínez Bordíu, circulando por la CN-234 (Sagunto-Burgos), en dirección Burgos, en sentido contrario y con las luces apagadas. Como ocupante del asiento del copiloto viajaba Silviu Nicolae.
Según este relato, los agentes invierten el sentido de su marcha para notificarle la infracción, pero el conductor hace caso omiso a las órdenes luminosas y acústicas de los agentes, se incorpora a un camino de tierra tras cruzar el río Jiloca, vuelve a incorporase a la CN-234, se salta un stop, y sigue a «gran velocidad, con invasión del carril de sentido contrario en las curvas, desoyendo los mensajes realizados por los agentes con el megáfono pidiéndole que detuviera el turismo».
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