Julia Almansa: “No podemos solucionar la desigualdad sin trabajar con chicos adolescentes”

La fundación Luz Casanova y la Foundation Invencible, juntos en un reto solidario. (Foto y vídeo: Enrique Falcón)

La Fundación Luz Casanova lleva ya muchos años ocupándose de las personas más desfavorecidas de nuestra sociedad. Julia Almansa, su directora, nos recibe en el patio de la sede en la calle José Marañón de Madrid. “Trabajamos con personas sin hogar, que no tienen dónde ir y con mujeres en situaciones de desigualdad”, afirma la directora quien nos cuenta como empezaron con un pequeño comedor pero al poco tiempo se dieron cuenta de que no era suficiente con cubrir sólo esa necesidad. A día de hoy, la Fundación tiene ahora un comedor en donde atiende a más de 1.400 personas al año, ofrece viviendas para personas sin hogar y centros de acogida para mujeres maltratadas, además de contar con unos cuarenta trabajadores y más de novecientos voluntarios.

Junto a Julia se encuentra Rubén López, CEO de la Foundation Invencible que la próxima semana intentará subir tres veces el Kilimanjaro en cinco días en un desafío solidario para conseguir fondos. “Encontramos en nuestro camino a Rubén y nos puso en el camino del reto de Invencibles. Tenemos una filosofía compartida: todo se puede conseguir… No es razonable que en una sociedad como la nuestra haya gente que no tenga derecho a acceso y nosotros estamos en esa lucha”, nos cuenta.

reto solidario
Fundación Luz Casanova.

En la fundación tienen puesto el foco sobre la desigualdad y la violencia, en este caso, de pareja y ex pareja. “Comenzamos hace muchos años cuando se denominaba ‘problema doméstico’. Era un problema social con muchas dimensiones. Abrimos una casa de acogida y descubrimos poco a poco que la violencia llega a todas las edades. Chicas adolescentes de doce a dieciocho años que viven la misma situación de violencia que una mujer adulta. Necesitan un apoyo para que esa relación dure lo menos posible y que rehagan sus vidas con relaciones afectivas sanas que les permitan tener una vida feliz.”

En este asunto, Julia Almansa nos dice que no hay que olvidar a las mujeres mayores de 65 años “que son las grandes olvidadas. Las ayudamos a sentirse bien porque tienen una triple discriminación: mujer, violencia y edad. Necesitan ser reconocidas porque han sido mujeres que han hecho mucho por nosotras y nuestra sociedad. Y sobre todo, también nos parecía que no podemos solucionar la desigualdad sin trabajar con chicos adolescentes. Trabajamos con ellos dándoles herramientas para que las relaciones que construyan sean en igualdad.”

Temas

Últimas noticias