Las vitaminas del grupo B podrían estar asociadas a una menor probabilidad de desarrollar cáncer de mama
Las vitaminas del grupo B son un conjunto de ocho vitaminas hidrosolubles esenciales para el funcionamiento del organismo

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La alimentación desempeña un papel relevante en la salud y puede influir en el riesgo de desarrollar determinadas enfermedades, incluido el cáncer. En este contexto, la investigación científica presta cada vez más atención a los nutrientes que podrían estar relacionados con una mayor protección frente a los tumores. Un nuevo estudio europeo ha puesto el foco en las vitaminas del grupo B, cuya mayor ingesta se ha asociado con un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama, aunque los resultados no demuestran una relación directa de causa y efecto.
Las vitaminas del grupo B son un conjunto de ocho vitaminas hidrosolubles esenciales para el funcionamiento del organismo. Participan en procesos fundamentales como el metabolismo energético, la formación de glóbulos rojos, el funcionamiento del sistema nervioso y la síntesis y reparación del ADN. Este grupo incluye la B1 (tiamina), B2 (riboflavina), B3 (niacina), B5 (ácido pantoténico), B6 (piridoxina), B7 (biotina), B9 (ácido fólico) y B12 (cobalamina). Se encuentran en alimentos como verduras de hoja verde, legumbres, cereales integrales, huevos, lácteos, pescado, carne y frutos secos.
Dado que el organismo no almacena la mayoría de ellas en grandes cantidades, es importante incorporarlas regularmente a través de una dieta equilibrada.
Una mayor ingesta de determinadas vitaminas del grupo B se asocia con un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama, según los datos de un nuevo estudio europeo liderado por el grupo CIBERESP en la Escuela Andaluza de Salud Pública y que ha sido publicado en The American Journal of Clinical Nutrition’
Los resultados del estudio, en el que han participado también investigadores del ibs.GRANADA y de la Universidad de Granada, se han dado a conocer en el marco del Mes de Concienciación sobre el Cáncer de Mama.
El trabajo analiza el papel de nutrientes implicados en el ciclo de la metilación o metabolismo de un carbono, un conjunto de procesos esenciales para el funcionamiento celular y la regulación de la actividad de los genes. Entre estos nutrientes se encuentran el folato y las vitaminas B2, B6 y B12.
La investigación se ha desarrollado a partir de datos de la cohorte europea ‘EPIC’ (‘European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition’), que incluye a 6.134 mujeres de siete países europeos: 3.067 mujeres con un diagnóstico de cáncer de mama invasivo y 3.067 mujeres sin la enfermedad, seleccionadas como grupo de comparación.
Los resultados mostraron que una mayor ingesta dietética de vitamina B2 (riboflavina) y vitamina B12 (cobalamina) se asociaba, para cada vitamina por separado, con un riesgo de cáncer de mama aproximadamente un 6-7 por ciento menor por cada incremento de una desviación estándar en su ingesta.
Además, las mujeres con una puntuación más alta de consumo conjunto de vitaminas del grupo B -calculada a partir de la ingesta de folato y de las vitaminas B2, B6 y B12- presentaron un riesgo un 17% menor que aquellas con la puntuación más baja.
«Estos resultados muestran una asociación estadística, pero no permiten afirmar que consumir más vitaminas del grupo B reduzca por sí mismo el riesgo de desarrollar cáncer de mama», ha aclarado Dafina Petrova, investigadora co-responsable del grupo del CIBERESP.
El equipo investigador también estudió si el consumo de alcohol influía en la relación entre las vitaminas del grupo B y el riesgo de cáncer de mama. Los resultados sugieren que la asociación inversa observada entre la ingesta de estas vitaminas y el riesgo de desarrollar la enfermedad se debilita a medida que aumenta el consumo de alcohol.
El alcohol puede interferir en el metabolismo del folato y en otros procesos relacionados con la metilación del ADN, un mecanismo que interviene en la regulación de la actividad de los genes. «En cualquier caso, los resultados no deben interpretarse como que una ingesta adecuada de vitaminas compensa los riesgos asociados al consumo de alcohol», señala el primer autor del estudio e investigador del CIBERESP, José María Gálvez.
Temas:
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