¿Es realmente necesario desayunar?
Está probado que el desayuno es una de las comidas más importantes del día, por su aporte energético para la jornada. Pero, ¿realmente es necesario desayunar?
Unos buenos hábitos alimenticios incluyen la primera comida del día. Ante la pregunta de si es realmente necesario desayunar, las respuestas varían. Sin embargo, coinciden en que hacerlo es propio de una vida sana y activa. Ciertamente las teorías al respecto han variado con el paso de los años. Hoy no hay una posición unánime al respecto, pues para algunos puede ser beneficioso el ayuno y para otros es un factor de aumento de peso.
Hay quienes plantean que dejar de desayunar nos coloca en la tentación de comer cosas poco saludables a primera hora. También se pueden ingerir más cantidades de las necesarias durante la comida del mediodía, lo cual llevaría a un aumento de peso. Pero el peso también se puede ganar desayunando, si se es una persona habituada al ayuno.
¿Es realmente necesario desayunar?
Lo cierto es que desayunar no es una práctica nociva para el organismo. Por el contrario, es beneficiosa. Lo mejor es que durante esta comida se pueden ingerir alimentos realmente sanos. Los cereales, las frutas o los panes integrales, además de nutritivos, son ricos en fibra.
Avena y otros cereales, junto a pan integral y cambur, constituyen un excelente desayuno. Como en toda comida, es conveniente revisar las etiquetas de cualquier alimento para saber la cantidad de azúcar y otros componentes dañinos que contienen. Las personas con sobrepeso u obesidad suelen eliminarlo, quizás en la creencia de que les ayudará a engordar menos. Sin embargo, no está claro que esto ocurra.
Lo que sí parece ser un hecho cierto es que quienes no desayunan cotidianamente pueden aumentar de peso al comenzar a hacerlo. De esta forma se estaría incrementando la cantidad de calorías que se aporta al organismo. En cualquier caso, dependerán del organismo de cada persona los resultados de desayunar o ayunar.
En necesario aporte de energía
Un aspecto a favor del desayuno es que provee las energías necesarias para enfrentar nuestras tareas cotidianas. El rendimiento laboral y escolar es mejor cuando tomamos esa primera comida del día. Si la noche anterior hemos comido en exceso, ayunar puede ser una opción. A lo largo del día se ajustará la ingesta de alimentos hasta balancearla. Por el contrario, si padecemos problemas gastrointestinales, es recomendable desayunar y luego tomar algo a la mitad de la mañana.
Lo importante es que sepamos aportar al organismo las calorías diarias que necesita. Si decidimos no desayunar, pero en la merienda matutina nos comemos un snack poco saludable, estamos obrando mal. En este caso es mejor planificar un buen desayuno, lleno de frutas y fibra, que es más sano para nuestro organismo.
Frutos secos y frescos, avena, cereales y pan integral, huevo, yogurt y verduras, son los componentes ideales de un buen desayuno. Si aprendes a combinarlos tendrás un excelente aporte calórico y nutricional a tu organismo.
Temas:
- Desayuno
Lo último en OkSalud
-
Adiós al alcohol: la OMS pide a la UE subir impuestos y limitar su publicidad para evitar 10.000 cánceres
-
La reflexión de una psicóloga sobre las vacaciones que te va a hacer pensar: «Si las necesitamos tanto, quizás tenemos que replantearnos de qué forma vivimos el resto del año»
-
Las olas de calor disparan la ansiedad y la depresión entre los adolescentes: siete claves para reducir su impacto
-
Descubren un compuesto capaz de impulsar la regeneración muscular y frenar su deterioro con la edad
-
Perder sueño se paga caro: así se altera el metabolismo
Últimas noticias
-
Iberia fletará un vuelo científico a 10.000 metros de altitud para retransmitir en directo el eclipse total
-
Las mejores academias de inglés de España en 2026: comparativa por perfil de alumno
-
Entrada de inmigrantes a Ceuta desde Marruecos, en directo: 88 muertos confirmados y última hora de la frontera
-
El paro en Baleares en mínimos históricos pero se dispara un 14,5% entre los extranjeros en plena temporada
-
María Barrientos, entrenadora: «El mayor error del verano no es entrenar menos, sino dejar de moverse»