Heces

Incontinencia fecal

¿Cuántas veces al día vas al baño a hacer tus necesidades? ¿Alguna vez tienes que ir corriendo? Esto debes saber de la incontinencia fecal.

Qué es la incontinencia fecal
Causas y tratamiento de la incontinencia fecal

La incontinencia fecal consiste en la evacuación accidental de material fecal por el ano. Estas heces pueden (o no) presentar alteraciones de color y textura, así como estar (o no) acompañadas de sangre y moco. Generalmente, se relacionada esta condición con la progresiva debilidad muscular provocada por el envejecimiento. No obstante, su desarrollo puede estar asociado a diferentes causas físicas y psicológicas, e inclusive los niños pueden verse afectados. A continuación, hablaremos en más detalles sobre los diferentes tipos de incontinencia fecal, sus causas y alternativas de tratamiento.

¿Qué es y por qué se produce la incontinencia fecal?  

Como mencionábamos, la incontinencia fecal se produce cuando una persona defeca de forma accidental. Desde muy temprana edad, aprendemos sobre la importancia de practicar la continencia, o sea, elegir correctamente donde y cuando evacuar. En casa y en la escuela, los adultos nos enseñan a identificar el lugar y el momento adecuado para hacer nuestras deposiciones. La incontinencia fecal

Sin embargo, por diferentes motivos, algunas personas pueden verse afectadas por una incontinencia. O sea, se ven imposibilitadas de controlar la evacuación, e incluso evacuar sin darse cuenta. Aunque no siempre sea tratada con la debida relevancia, se estima que la incontinencia fecal afecta a una de cada tres personas que consultan a un médico de cabecera.

Esta incontinencia puede ocurrir de forma eventual o temporal, estando relacionado a algún evento o condición pasajera. Pero también puede presentarse de forma crónica, debido a problemas musculares, accidentes, enfermedades subyacentes, u otras causas. A continuación, veremos los tipos más frecuentes de incontinencia fecal.

Tipos más comunes de Incontinencia Fecal

La incontinencia de urgencia es la más común y se produce cuando una persona siente una voluntad impostergable de defecar, pero no logra llegar al inodoro. Ello puede ocurrir debido a una debilidad del suelo pélvico, que conlleva a la imposibilidad de retener las heces y controlar la evacuación. A su vez, el debilitamiento de la estructura de la pelvis puede deberse a diferentes causas, como lesiones o daños en los nervios.

Otro tipo de incontinencia fecal diagnosticado con frecuencia se denomina incontinencia pasiva. En este caso, la evacuación accidental se produce sin que la persona la pueda percibir. Generalmente ello ocurre cuando, por algún problema, el cuerpo no es capaz de identificar cuando el recto está lleno y es necesario defecar.

Lamentablemente, la incontinencia fecal aún es tratada como un tabú en nuestra sociedad. El miedo y la vergüenza pueden hacer que muchos pacientes no busquen el acompañamiento medico necesario. Por ello, es necesario romper con los perjuicios y colocar nuestro bienestar como prioridad. Ante cualquier anomalía en su rutina de evacuación (urinaria o fecal), no dudes en consultar a un especialista.

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