Dr. David Vivas: “Cuando la hidratación no es suficiente aparecen síntomas como debilidad o mareos”
"Las personas mayores y los pacientes con enfermedades cardiovasculares son los más vulnerables a las olas de calor"
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La llegada de las altas temperaturas pone a prueba la capacidad del organismo para mantener el equilibrio térmico. Uno de los efectos más habituales del calor es la aparición de mareos, sensación de debilidad o incluso episodios de hipotensión, unas molestias que pueden afectar a cualquier persona, aunque existen grupos especialmente sensibles.
En esta entrevista a OKSALUD, el Dr. David Vivas, jefe del servicio de Cardiología del Hospital Universitario Vithas Madrid La Milagrosa, detalla que el calor provoca una dilatación de los vasos sanguíneos y un aumento de la sudoración. Como consecuencia, puede producirse una disminución de la tensión arterial y una pérdida de líquidos y sales minerales. Cuando la hidratación no es suficiente, disminuye el volumen circulante de sangre y aparecen síntomas como cansancio, debilidad, mareos o sensación de desvanecimiento.
Aunque solemos asociar estos síntomas a una simple molestia pasajera, en algunos casos pueden ser la primera señal de que el organismo está teniendo dificultades para adaptarse al calor. Las olas de calor no solo incrementan el riesgo de deshidratación, sino que también suponen un mayor esfuerzo para el sistema cardiovascular, especialmente en personas mayores o con enfermedades previas. Por ello, los especialistas insisten en la importancia de reconocer los síntomas a tiempo y adoptar medidas preventivas para evitar complicaciones.
Además, el calor puede alterar la respuesta normal del corazón y del sistema circulatorio, ya que el organismo necesita trabajar más para mantener una temperatura adecuada. En algunas personas, este esfuerzo extra puede favorecer una mayor sensación de agotamiento, palpitaciones o empeoramiento de problemas cardiovasculares previos. Por este motivo, los E expertos recomiendan prestar especial atención a señales como mareos repetidos, fatiga intensa o episodios de debilidad durante los días de temperaturas extremas.
PREGUNTA.- ¿Por qué las altas temperaturas favorecen la aparición de mareos, bajadas de tensión o sensación de debilidad?
RESPUESTA.- Con el calor, los vasos sanguíneos se dilatan y aumenta la sudoración. Esto puede hacer que baje la tensión arterial y que perdamos líquidos y sales minerales. Si no nos hidratamos bien, disminuye el volumen circulante y pueden aparecer mareos, debilidad, cansancio o incluso sensación de desvanecimiento.
P.- ¿Qué personas tienen más riesgo de sufrir problemas cardiovasculares o episodios de hipotensión durante una ola de calor?
R.- Las personas mayores, los pacientes con enfermedades cardiovasculares (insuficiencia cardiaca, arritmias, hipertensión, diabetes o enfermedad renal) son los más vulnerables. También quienes toman diuréticos o algunos medicamentos para controlar la presión arterial.
P.- ¿Cómo podemos diferenciar un mareo puntual por calor de una situación que requiere atención médica?
R.- Un mareo leve por calor suele mejorar al sentarse, hidratarse y permanecer en un lugar fresco. Hay que consultar de forma urgente si aparece pérdida de conocimiento, dolor en el pecho, falta de aire, palpitaciones intensas, confusión, debilidad en un lado del cuerpo o si los síntomas no mejoran tras descansar e hidratarse.
P.- ¿Qué medidas recomienda para proteger la salud cardiovascular y evitar deshidrataciones o bajadas de tensión en verano?
R.- Beber agua con frecuencia, evitar alcohol, no hacer ejercicio en las horas centrales del día, usar ropa ligera, permanecer en lugares frescos y hacer comidas ligeras. En pacientes con medicación cardiovascular, no conviene modificar el tratamiento por cuenta propia, pero sí consultar si aparecen mareos frecuentes o cifras de tensión muy bajas.