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Colesterol

Colesterol alto: las señales que puedes detectar en el espejo

Tener colesterol alto no suele dar síntomas, por lo que en la mayoría de los casos no se detecta hasta que se realiza una analítica de sangre tras pasar años sin notar cambio alguno. Sin embargo, se pueden identificar algunas alteraciones que si bien por sí solas no indican que se sufra de hipercolesterolemia, conviene prestarles atención.

Son señales que en algunos casos, implican partes visibles del cuerpo, ya que parte de los lípidos alterados que se originan con el colesterol, termina depositada en la piel, así como en tendones o la córnea. Son casos menos habituales y se observan sobre todo cuando los valores son muy elevados o existe un componente hereditario, pero lo cierto es que el espejo puede despertar la sospecha, aunque la  respuesta sólo la proporciona un análisis de sangre. De todos modos conviene saber cuáles son esas señales y el porqué nos pueden estar avisando de que tenemos colesterol alto.

Manchas amarillas y bultos

El xantelasma es la primera de esas señales. Se presenta como una placa amarilla, plana o ligeramente elevada, que suele salir en los párpados cerca de la nariz. No se comporta como un orzuelo ya que normalmente no duele, no está enrojecido y tampoco desaparece a los pocos días. Puede comenzar siendo pequeño y crecer despacio.

Aunque está formado por depósitos de grasa, no siempre acompaña a un colesterol elevado. También aparece en personas cuyos análisis están dentro de la normalidad, por lo que no conviene sacar conclusiones sólo por su forma, pero si surge una lesión nueva alrededor del ojo, un médico puede identificarla y decidir si es necesario revisar el perfil lipídico.

Por otro lado, están los xantomas que son depósitos parecidos que pueden notarse como bultos o engrosamientos en los nudillos, los codos, las rodillas y algunos tendones. Y uno de los lugares que más se vigila es el tendón de Aquiles. Cuando aparecen a edades tempranas, la historia médica de padres y hermanos resulta especialmente importante.

Qué significa un círculo claro alrededor del iris

El arco corneal dibuja una línea blanca, gris o azulada alrededor de la parte coloreada del ojo. A veces empieza como dos pequeños arcos y con el tiempo cierra el círculo. Se forma en el borde de la córnea, no sobre el iris, y no suele causar dolor ni perjudicar la vista. Encontrarlo en una persona mayor no resulta extraño si bien con los años se vuelve común, pero su presencia aislada no demuestra que exista una alteración del colesterol.

La interpretación cambia cuando el arco aparece antes de los 45 años. En una persona joven puede llevar al médico a investigar una posible hipercolesterolemia familiar, un trastorno hereditario que dificulta la eliminación del colesterol LDL y puede mantenerlo muy elevado desde el nacimiento. Los antecedentes de colesterol alto, infartos o enfermedad coronaria prematura en padres o hermanos refuerzan esa sospecha. Sin embargo, ni el color ni el grosor del anillo permiten conocer los niveles de colesterol: para eso es necesario realizar un análisis de sangre.

La confirmación está en el análisis de sangre

El perfil lipídico mide el colesterol total, el LDL, el HDL y los triglicéridos. Su lectura no consiste únicamente en comprobar si un número aparece marcado en rojo. La edad, la presión arterial, el tabaquismo, la diabetes y los antecedentes familiares ayudan a establecer el riesgo cardiovascular.

El LDL suele llamarse colesterol «malo» porque, cuando permanece elevado, favorece la formación de placas en las arterias. El HDL realiza otra función y transporta parte del colesterol hacia el hígado. Mirar un resultado de manera aislada puede ofrecer una imagen incompleta, de ahí que el profesional sanitario valore el conjunto. Una placa en el párpado o un arco corneal justifican pedir opinión, pero no deberían provocar miedo. Tampoco es buena idea intentar retirar un xantelasma en casa. Además de dañar una zona delicada, eliminar la lesión no corrige las cifras de colesterol ni impide que vuelva a aparecer.

Qué hacer cuando el colesterol está alto

Si la analítica confirma una alteración, el tratamiento dependerá de las cifras y del riesgo individual. La alimentación suele ocupar un lugar importante. Reducir las grasas saturadas e introducir fibra soluble mediante la avena, las legumbres, las manzanas o los cítricos puede contribuir a mejorar el perfil lipídico. El aceite de oliva y los frutos secos permiten sustituir otras grasas dentro de una dieta equilibrada. Por otro lado, la actividad física regular, abandonar el tabaco y mantener un peso adecuado completan las recomendaciones habituales. No se trata de corregir un alimento concreto, sino de revisar los hábitos y mantener los cambios.

Para algunas personas estas medidas no bastan. Ocurre con frecuencia cuando existe hipercolesterolemia familiar o un riesgo cardiovascular elevado. En esos casos, el médico puede recomendar medicación y controles periódicos y lo aconsejable es que el tratamiento no debe iniciarse, modificarse ni abandonarse por cuenta propia.