El futuro de la industria farmacéutica se construye con talento
"El empleo en la industria farmacéutica en España alcanzó en 2025 casi los 113.000 profesionales"
"Ya no basta con ofrecer un puesto de trabajo, sino un proyecto"
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En los últimos años, la industria farmacéutica ha reforzado su papel como uno de los sectores más estratégicos de la economía española, no solo por su aportación a la innovación y a la salud pública, sino también por su capacidad para generar empleo estable, cualificado y de alto valor.
Según datos recientes, el empleo en la industria farmacéutica en España alcanzó en 2025 casi los 113.000 profesionales, con un crecimiento acumulado del 37% respecto a 2019, antes de la pandemia. Estas cifras reflejan el crecimiento sostenido de un sector altamente cualificado y relevante en la estructura productiva del país.
Madrid, junto con Cataluña, concentra una parte muy significativa de la actividad farmacéutica nacional, con un ecosistema que combina tejido empresarial, talento cualificado, entorno científico y capacidad logística. Es un polo industrial capaz de albergar proyectos de largo recorrido y empleo técnico.
En este contexto, en Normon, compañía farmacéutica familiar de capital 100% español y con casi 90 años de historia, apostamos de forma decidida por la Comunidad de Madrid y, desde 2005, por Tres Cantos, donde se ubican nuestros dos complejos industriales. Esta apuesta responde a una convicción estratégica que reforzamos cada año invirtiendo, creciendo y contratando aquí. Fortalecer nuestra capacidad productiva en Madrid significa también contribuir a una mayor fortaleza industrial y sanitaria de nuestro entorno.
Pero detrás de cualquier crecimiento industrial están las personas que lo hacen posible. Cuando llegamos a Tres Cantos éramos 634 profesionales; hoy somos más de 3.300. Ese crecimiento es fruto del trabajo de generaciones que han aportado su talento. El 48% de la plantilla trabaja hoy en producción directa, el 98,2% tiene contrato indefinido y la antigüedad media se aproxima a los 7,5 años, reflejo de una trayectoria estable y a largo plazo.
Nuestra forma de entender la empresa tiene mucho que ver con sus fundadores. Mis abuelos trabajaron siempre convencidos de que fabricar medicamentos en España era un proyecto por el que merecía la pena apostar y crearon una cultura marcada por la cercanía, la estabilidad y la visión de largo plazo. Casi nueve décadas después, ese legado nos recuerda que una empresa solo puede crecer de forma sostenible si las personas crecen con ella.
Apostamos, además, por entornos diversos y equilibrados, con una plantilla compuesta por un 54,2% de mujeres y un 45,8% de hombres, y una presencia femenina en puestos de manager y directivos del 57,1%.
En 2025 tuvimos 99 incorporaciones en Normon y, en lo que llevamos de 2026, ya son 110 los profesionales que han empezado su camino con nosotros; una cifra que prevemos elevar hasta los 300 a final de año. Pero lo importante no es la cifra anual: el crecimiento continuará generando nuevas necesidades de talento.
Precisamente ese es uno de los desafíos: encontrar los perfiles que necesita una industria cada vez más tecnológica, desde operarios de producción y técnicos de mantenimiento y laboratorio hasta profesionales de Formación Profesional (FP), farmacéuticos, ingenieros y especialistas en automatización y nuevas tecnologías. Son perfiles muy demandados y esenciales para acompañar nuestro crecimiento.
Concretamente, la FP merece una atención especial por su alta empleabilidad y su importancia para el crecimiento industrial. Por ello, la competencia por atraer estos profesionales es cada vez mayor y exige a las empresas evolucionar.
Ya no basta con ofrecer un puesto de trabajo, sino un proyecto. Eso es lo que aspiramos a ofrecer a quienes eligen desarrollar su carrera en Normon: estabilidad laboral, un entorno industrial tecnológicamente avanzado, proyectos con impacto en la salud de los pacientes y la posibilidad de crecer en una compañía que lleva casi 90 años apostando por la industria farmacéutica en España.
A este reto se suma otro que afecta especialmente a las nuevas generaciones. Los jóvenes tienen más opciones que nunca, pero también más incertidumbre ante la rápida evolución tecnológica y la aparición de nuevas profesiones. En este contexto, las empresas tenemos la responsabilidad de ofrecer oportunidades para desarrollar una carrera, seguir formándose y adaptarse a los cambios.
La automatización y la inteligencia artificial están transformando la industria y las capacidades profesionales que necesita. Lejos de reducir la importancia del talento industrial, científico y técnico, aumentan el valor de quienes diseñan, supervisan y mantienen tecnologías cada vez más avanzadas. La industria farmacéutica seguirá necesitando profesionales para fabricar medicamentos, garantizar su calidad y desarrollar nuevos procesos. Por eso, elegir una FP industrial o una carrera científica sigue siendo una apuesta de futuro.
Además, este reto va más allá del empleo. La autonomía estratégica en salud cobra cada vez más importancia ante las tensiones en las cadenas globales de suministro, y contar con una capacidad productiva sólida en Europa será clave. En este contexto, polos industriales como Madrid pueden desempeñar un papel fundamental.
Pero la tecnología y la inversión no bastarán. El futuro de la industria dependerá también de atraer, formar y retener talento, porque serán las personas quienes conviertan la capacidad productiva en medicamentos para millones de pacientes.
Jesús Govantes García, director general de Normon
Temas:
- Laboratorios farmacéuticos