Niños

Análisis del osteosarcoma en niños

Entre las enfermedades infantiles más graves, encontramos el osteosarcoma en niños. Aquí te contamos lo que debes saber sobre él. Toma nota.

Cáncer en niños
Osteosarcoma infantil

El osteosarcoma es un tumor en los huesos largos. Los cánceres de huesos pediátricos ocupan el cuarto lugar dentro de los más frecuentes en España. El cáncer infantil es considerado una enfermedad rara, pero cada año se diagnostican alrededor de 1400 nuevos casos. Si algo te resulta familiar, es porque en el año 2019 esta enfermedad se cobró la vida de la hija del ex entrenador de la selección española de fútbol. En España se está investigando intensamente sobre este y otros cánceres infantiles. A continuación, todo lo que necesitas saber sobre osteosarcoma en niños.

Datos importantes sobre el osteosarcoma en niños

El osteosarcoma es un cáncer muy raro, pero es el tipo de cáncer de hueso más común en niños y adolescentes. Aparece con mayor frecuencia en huesos largos, en los extremos en crecimiento. El lugar más común son los huesos que forman la rodilla. Hay tres tipos según su grado de crecimiento, pero los niños son más afectados por el de crecimiento rápido.

La causa exacta, como en otros tipos de cáncer, es desconocida. Sin embargo, afecta más a los niños altos, de 10 a 13 años de edad, con enfermedades óseas o crecimiento rápido. Los síntomas pueden variar en cada niño, pero incluyen dolor e hinchazón en el sitio del tumor, un bulto o masa en el área, aumento del dolor con la actividad o por la noche o huesos que se rompen sin motivo. En niños más pequeños el único síntoma puede ser el cojeo.Niño enfermo

Las nuevas investigaciones apuntan a descubrir oportunidades terapéuticas investigando cómo avanza el osteosarcoma en niños. Entre el 15 y 30% de los niños diagnosticados padece metástasis, es decir que el cáncer se ha diseminado. Los lugares más comunes de metástasis son los pulmones y a veces otros huesos.

Si la enfermedad está localizada, la tasa de supervivencia es del 70 a 75%. Si ya se ha diseminado, es de aproximadamente el 30%. Por eso la detección precoz es clave para la cura.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico se realiza a través de una amplia batería de pruebas y equipos. Los más habituales son los de diagnóstico por imágenes, como rayos X, resonancia magnética, tomografías computarizadas y otros. También pueden incluir análisis de sangre y biopsia.

La biopsia es una prueba en la que se extrae una pequeña muestra de tejido anormal y se analiza para confirmar el diagnóstico.

Las pruebas ofrecen información acerca del tamaño del tumor, ubicación y etapa del cáncer. Todos estos datos son imprescindibles para que el médico pueda realizar un buen diagnóstico y determinar las mejores opciones de tratamiento. Los tratamientos varían según el tipo de cáncer y su evolución, pero pueden ir desde quimioterapia y radioterapia hasta la cirugía para amputar o salvar el miembro afectado.

Conclusiones

El osteosarcoma en niños es un cáncer raro, pero los cánceres infantiles no son fáciles de detectar. ¡Ante la menor duda consulta con tu médico!

Lo último en Salud

Últimas noticias