OkSalud

Los 4 errores que cometes en el desayuno y que te impiden adelgazar

¿No consigues perder peso? Puede que no estés haciendo las cosas del todo bien. Para mantenerse sano y en forma la primera comida del día resulta esencial. De alguna manera se puede decir que el desayuno se ocupa de establecer el ritmo de trabajo del metabolismo cuando seguimos un régimen alimenticio. Para bajar de peso es preciso que también aprendamos a activarlo de la manera más adecuada. En este artículo te mostramos los 4 errores que cometes en el desayuno y que te impiden adelgazar.

Aunque realices al pie de la letra la dieta que te recomiende el experto y comas muy poco en el desayuno, seguro que cometes alguna equivocación que te impida alcanzar tu objetivo.

1-Desayunar poco o ayunar

Hay gente que se piensa que por saltarse el desayuno o comer algo muy ligero le puede ayudar a ahorrarse unas cuantas calorías al final del día. Sin embargo supone toda una trampa para que se acumule una mayor cantidad de grasa.

Un estudio realizado en el Imperial College de Londres desveló que las personas que salían de casa sin desayunar conseguían que se activasen sus centros de recompensa del cerebro cuando estaban ante alimentos ricos en calorías. Al final les costará mucho evitar el picoteo entre horas y las calorías no consumidas por la mañana se compensarán posiblemente con algún atracón por la tarde, que es cuando resulta más complicado quemarlas.

2-Desayuno rico en hidratos de carbono

Cuando incluimos muchos alimentos ricos en carbohidratos lo que buscamos es un desayuno energético, pero esto no es del todo cierto. En realidad nos pueden ayudar a conseguir un mayor efecto de saciedad durante más tiempo, pero no todas las opciones son válidas.

Hay que tener un especial cuidado con algunos bollos, panes y cereales por su elevado contenido en azúcares. Tampoco se aconseja excederse con los edulcorantes artificiales, que conseguirán que el organismo se pase el resto de la jornada solicitando la cantidad de azúcar necesaria para su correcto funcionamiento, que está estimada en unos 25 gramos. Procura sustituir el bollo industrial por una rebanada de pan con aceite.

3-No comer fruta

Al día se aconseja consumir unas cinco piezas de fruta. Un estudio de la Universidad de Londres desveló el año pasado que sí se incrementa la cantidad a siete el riesgo de fallecimiento por enfermedad se reduciría en un 42%. Intenta comer al menos una pieza de fruta en el desayuno y otra en el postre de la comida y la cena. Muchas veces se comete el error de incluir en la dieta un sándwich vegetal a media mañana o una ensalada césar, en donde los ingredientes que se acompañan no son precisamente saludables.

4-Dedicarle poco tiempo al desayuno

Resulta muy complicado que le dediquemos unos minutos de nuestro tiempo al desayuno. Reducir las comidas a lo mínimo o incluso saltárselas, como en el caso del desayuno, resulta muy perjudicial para el organismo. Acabará provocando que no rindas bien en el trabajo, que te pases todo el día de mal humor y estresado.