Consejos para controlar la incontinencia urinaria

Incontinencia urinaria
Se cree que el 30% de las mujeres adultas sufre incontinencia.
Comentar

¿Temes no ser capaz de retener la orina y sufrir un escape indeseado?

La incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina debido a la edad, el aumento de peso, el parto, inflamaciones locales, trastornos neurológicos o cirugías recientes. Este desorden de la uretra afecta sobre todo a las personas mayores y suele ser mucho más común dentro del género femenino. Se estima que más del 30% de las mujeres adultas padecen este tipo claro de incontinencia.

Aunque parezca un síntoma de menor importancia, sí que afecta sobremanera en la calidad de vida del paciente, ya que en ocasiones las pérdidas requieren el uso diario de compresas o empapadores. Una situación que genera cierto temor a mantener relaciones sociales, que a su vez desencadena episodios de ansiedad, estrés o depresión.

Aprende a controlar los efectos de la incontinencia urinaria

Incontinencia urinaria
Este trastorno reduce notablemente la calidad de vida del paciente.

    • El ejercicio de Kegel es uno de los más recomendados, pues fortalece los músculos del útero, la vagina y el intestino grueso. Consiste en contraer el músculo pubocoxígeo fingiendo que tienes ganas de orinar para luego contenerte.
    • También es muy importante ejercitar el suelo pélvico, así aseguras el control del esfinter y mantienes los músculos perineales en forma.
    • Reduce el consumo de sustancias nocivas como el alcohol, la cafeína, el tabaco, las bebidas carbonatadas o los alimentos picantes.

Incontinencia urinaria
Mantén una dieta saludable y realiza ejercicio físico con asiduidad.

  • Controla la ingesta de medicamentos que favorezcan las ganas de orinar, como es el caso de las píldoras diuréticas.
  • Evita esas actividades o gestos espontáneos que pueden aumentar las probabilidades de un escape de orina. Por ejemplo, la tos severa, levantar cosas muy pesadas o hacer esfuerzos innecesarios.
  • Combate el estreñimiento, los gases o la hinchazón, todas ellas tienen un gran impacto sobre el suelo pélvico.

Además de estos hábitos y técnicas de comportamiento, la incontinencia urinaria también puede solucionarse a través de un tratamiento quirúrgico o el consumo de fármacos especializados. La elección correcta depende del tipo de trastorno que sufra el paciente: incontinencia de urgencia, incontinencia de esfuerzo, micción imperiosa o incontinencia de estrés.

Temas

Últimas noticias