La indignación de Sánchez con Bildu tiene fecha de caducidad: el próximo lunes
Para que Pedro Sánchez y el PSOE puedan seguir expresando su impostada indignación al descubrir súbitamente -es un eufemismo- que Bildu y ETA vienen a ser más o menos lo mismo, OKDIARIO les ofrece otro ejemplo más de la conexión: la coordinadora interna de Sortu, Oihana San Vicente, una de las organizadoras de la campaña electoral de Bildu, fue detenida en enero de 2020 tras una larga investigación de la Guardia Civil. Se le acusó de ser la responsable, junto a otros tres cargos de Sortu, del aparato que organizaba los ongi etorri a los etarras cuando salían de prisión. Hace 15 años ya fue detenida y condenada en Francia por su pertenencia a ETA.
Por supuesto, que Sánchez y el PSOE saben que Bildu es la versión renovada y blanqueada (por ellos) de la banda terrorista ETA. Lo saben perfectamente, pero el presidente del Gobierno sería capaz de unir su destino político al del mismísimo diablo con tal de seguir aferrado al poder. ¿Pero cómo no va a saber Sánchez que dirigentes de Bildu participan activamente en la organización de homenajes a etarras en pueblos vascos? Actos de enaltecimiento al terrorismo que atentan contra la dignidad de las víctimas. Que el socialismo se rasgue ahora las vestiduras por el hecho de que Bildu se niegue a calificar de organización terrorista a ETA es la apoteosis de la hipocresía.
La citada San Vicente, tal y como confirman fuentes de EH Bildu, está teniendo un papel activo significativo dentro de la campaña de Pello Otxandiano. En concreto, realizando labores «de coordinación, organización, movilización y comunicación» de cara a los mítines de campaña que da no sólo el candidato, sino el resto de quienes conforman las lista de EH Bildu en las tres provincias vascas. Es la misma San Vicente a la que el juez García-Castellón acusa de montar una estructura para organizar homenajes a etarras utilizando como pantalla asociaciones civiles, tal y como acreditó el Servicio de Información de la Guardia Civil en un largo informe presentado ante la justicia. Se la considera responsable de más de un centenar de estos actos entre 2016 y 2019. Homenajes todos ellos delante de las mismísimas narices del Gobierno. El PSOE se espanta porque Bildu no condena a ETA, pero el mayor espanto es que Sánchez no haya condenado a Bildu ni con la boca pequeña. Por cierto, su indignación con los proetarras terminará el próximo lunes, 22 de abril. Ya lo ha dejado claro el propio Pedro Sánchez.