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Por desgracia, en España ya hemos visto muchos glaciares desaparecer. Eso nos impide ver fenómenos como el que ha ocurrido en Islandia. Allí los meteorólogos han avisado de una aceleración inusual en un glaciar tras más de dos décadas de estabilidad.
Ha ocurrido en el glaciar Dyngjujökull, en el sureste de Islandia. Los últimos datos de posicionamiento por GPS del Instituto de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Islandia confirman una aceleración en su desplazamiento, un fenómeno que sólo se produce cada dos o tres décadas.
Según informó el medio local Vísir, el último avance de este glaciar se registró entre 1998 y 2000. Para la Oficina Meteorológica de Islandia no es un fenómeno repentino. Comienza con un aumento progresivo de la velocidad del hielo cerca de la línea de equilibrio.
Un glaciar de Islandia ha comenzado a acelerar: sólo ocurre cada 20 años
Dyngjujökull es uno de los glaciares de salida del Vatnajökull, la mayor masa de hielo de Islandia y una de las más extensas de Europa. Se sitúa en la vertiente norte de la capa de hielo, una zona especialmente sensible a las variaciones en la dinámica glaciar.
Los registros del Instituto de Ciencias de la Tierra muestran que el hielo ha empezado a desplazarse con mayor rapidez en la franja donde se equilibran la acumulación de nieve y el deshielo.
Este comportamiento es considerado el primer indicio de un avance glaciar, un proceso que puede intensificarse con el paso del tiempo. De momento lo han catalogado como irregularidades en el movimiento del hielo.
Se trata de un aumento temporal de velocidad. El problema es que puede multiplicarse por diez, por cien o incluso más. Durante estas fases, el glaciar puede fracturarse por completo, lo que altera de forma notable su estructura interna.
Preocupación por el glaciar más grande de Islandia: puede afectar a ríos y al suelo
Cuando se produce un avance de estas características, desplaza grandes volúmenes de hielo desde zonas altas de acumulación hacia áreas más bajas.
Es decir, este movimiento provoca un descenso del nivel de la superficie en la parte superior del glaciar, mientras que en la zona de deshielo el hielo se vuelve más espeso.
El frente del glaciar puede avanzar desde varios cientos de metros hasta varios kilómetros. Este desplazamiento genera un aumento significativo del caudal de los ríos que nacen del hielo y multiplica la cantidad de sedimentos que transportan.
Además, el agua de fusión puede extenderse mucho más allá de los límites habituales del glaciar, alcanzando zonas que normalmente permanecen secas. El resultado es una alteración del equilibrio hidrológico de la región, con cambios visibles en el paisaje y en la dinámica de los cursos fluviales.
Los investigadores se preparan para analizar los movimientos de glaciares en Islandia
Aunque todavía no se conoce el alcance exacto de este nuevo episodio, las autoridades islandesas han pedido extremar la precaución en Dyngjujökull.
Tras dos décadas de estabilidad, es probable que ya se estén formando grietas en zonas que anteriormente eran transitables.
Para documentar la evolución del glaciar, los expertos han desarrollado un programa de vigilancia.
Entre las medidas previstas se incluyen vuelos de reconocimiento aéreo, análisis de imágenes por teledetección, mediciones GPS y estudios del caudal de agua y de los sedimentos transportados por los ríos.
También se instalarán cámaras de registro continuo para observar los cambios en la superficie del hielo. Con todo ello confían en comprender mejor el comportamiento del glaciar y anticipar posibles consecuencias.